Oviedo, L. GANCEDO
La recesión no está dañando por ahora el negocio del peaje del Huerna. El menor tráfico de vehículos entre Asturias y la Meseta, singularmente de camiones, ha frenado este año el crecimiento de los ingresos de la sociedad que explota la doble calzada astur-leonesa, pero los beneficios se sostienen. Las cabinas ubicadas a la altura de la localidad leonesa de La Magdalena facturaron entre enero y junio una media superior a los tres millones de euros al mes, incluidas las aportaciones del Ministerio de Fomento por las rebajas para transportistas y otros conductores que utilizan la conexión del Huerna de forma asidua. Y Aucalsa ganó en ese tiempo un poco más de cinco millones de euros, tanto como a la misma altura de 2008.
Información reciente comunicada por la compañía Itínere a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) muestra que la crisis está restando ingresos en todas las autopistas que explota el grupo al que pertenece Aucalsa. Mediado el año, la cifra de negocio del Huerna ascendió a 18,6 millones de euros, cantidad ligeramente inferior (0,5 por ciento) a la del mismo período de 2008. El descenso en los ingresos por peaje es muy contenido, inferior a los de otras concesionarias españolas.
Presumiblemente, la subida de las tarifas de este año, que llegó al 4,5%, ha amortiguado en parte el impacto de la caída de los tráficos, si bien el resultado semestral resultó favorecido también por una reducción de los costes financieros de la deuda y por el hecho de que este año, al contrario que en 2008, Aucalsa no tuvo que hacer frente a gastos extraordinarios de personal. Los del año pasado fueron los gastos asociados al recorte de plantilla que la empresa abordó en paralelo a la supresión del puesto de peaje de Campomanes y la concentración de los pagos en La Magdalena.
Los primeros efectos de la crisis económica y algún hecho coyuntural (huelga de camioneros y temporales de nieve) ya hicieron que en 2008 los tráficos del Huerna descendieran por primera vez desde 1993, año de la anterior recesión en España. Y el menor uso de la doble calzada de peaje se agudizó en los primeros seis meses de 2009, con recortes del 3,3 por ciento en la intensidad media diaria, inferior a los 9.000 vehículos.
Sin embargo, como acaba de revelar la patronal asturiana de los empresarios vinculados al turismo, el tránsito por la doble calzada se recuperó y creció en relación a 2008 durante julio y agosto, gracias al aumento en los visitantes que recibió el Principado en la campaña estival.
El descenso es notable, en cambio, en el transporte pesado: por la autopista circulan, de media, unos 1.500 camiones diarios, un 11% menos que en 2008. Ese dato es el más conectado con la crisis, reflejo de que el transporte de mercancías por carretera con la Meseta se resiente del deterioro de la economía.
Aucalsa encajó además un aumento significativo de sus costes por el adverso clima del pasado invierno. Cabe recordar que en diciembre de 2008 las nevadas llegaron a atrapar a centenares de automovilistas en la doble calzada, suceso que motivó un expediente sancionador incoado por el Ministerio de Fomento contra la empresa concesionaria.
Aucalsa está en nuevas manos este año. Hasta 2008 perteneció al grupo de construcción y servicios Sacyr-Vallehermoso, que había ganado en 2003 la privatización de las concesionarias de la antaño pública Empresa Nacional de Autopistas (ENA). Este año, Sacyr ha vendido a una filial de Citigroup una participación de control en Itínere, matriz de Aucalsa y de otras autopistas de la antigua ENA. El pasado 15 de julio, Sacyr-Vallehermoso amplió la operación vendiendo otras participaciones minoritarias de Itínere a Cajastur (3,48%), Caixa Galicia (6,96%) y Caixanova (6,96%). La entidad financiera asturiana volvió así a estar vinculada con Aucalsa, a cuyo accionariado perteneció hasta que, en 1984 y recién abiertos los primeros tramos del Huerna, el Estado se hizo con todo el capital de aquella primigenia sociedad.