Bruselas, Agencias
La economía española atraviesa una recesión «menos profunda que la media europea, pero más larga», afirmó ayer el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, el socialista Joaquín Almunia. De hecho, España será el único gran país de la UE que no saldrá de la recesión en 2009 y la factura de la crisis en términos de paro será mayor. No obstante, el comisario hizo hincapié en que esta cifra es inferior a la contracción del 4 por ciento pronosticada para la media de los países del euro y los Veintisiete. Según los cálculos de Bruselas, las economías de Alemania, Italia, Países Bajos y Reino Unido se contraerán este año más que la española, la diferencia es que éstos o bien han salido ya de la recesión o lo harán en los próximos meses. La economía europea ya ha dejado atrás lo peor de la crisis y ha retomado el crecimiento, según la Comisión Europea (CE), que advierte, no obstante, de que hay aún mucha incertidumbre y que la recuperación no está consolidada.
Bruselas ha corregido medio punto a la baja sus previsiones para España, con una contracción de hasta el 3,7 por ciento, debido «a la corrección estructural de los desequilibrios internos y externos acumulados en los últimos 10 años, junto con el impacto de la crisis financiera», según las previsiones publicadas ayer por la Comisión Europea. Las cifras son también ligeramente inferiores a las que maneja el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que prevé una caída del 3,6 por ciento en 2009.
El Ejecutivo comunitario justifica su corrección a la baja por el fuerte aumento del paro durante el primer semestre del año, que acentuó la caída del consumo, y por la revisión de las cifras de contabilidad nacional, que ha revelado una caída de la demanda doméstica mayor de lo estimado previamente.
Bruselas prevé que, tras contraerse la economía española el 1,6 por ciento en el primer trimestre y el 1,1 por ciento en el segundo, el retroceso será del 0,4 por ciento para el tercero y del 0,2 por ciento para el cuarto.
Joaquín Almunia explicó que en España el ritmo de ajuste es más lento debido a «desequilibrios estructurales bien conocidos», entre los que destacó el elevado endeudamiento de los hogares, la crisis del sector inmobiliario y el mayor desempleo. Pero insistió en que la rebaja del coste de la financiación y la reciente mejora de la confianza de los consumidores apuntan hacia la «estabilización», incluso aunque sea más lenta que en el resto de Europa.
Almunia precisó también que el efecto de la caída de la actividad en el mercado laboral -que tiene un retardo entre tres y cuatro trimestres- será más negativo en España. Aunque las previsiones presentadas ayer no incluyen estimaciones en este ámbito, el comisario dejó claro que España registrará un aumento del paro «mucho mayor» que la media europea, y también la destrucción de empleo será más cuantiosa. Aludió, en ese contexto, a las cifras difundidas también ayer por Eurostat, la oficina de estadística comunitaria, que sitúan a España como el segundo país de la zona del euro (y el quinto de la UE) donde más cayó el empleo en el segundo trimestre, el 1,3 por ciento, frente al 0,5 por ciento en el área de la moneda única y el 0,6 por ciento en toda la Unión.
La economía española decrecerá este año, en todo caso, menos que la de países como Alemania (-5,1 por ciento), Italia (-5), Países Bajos (-4,5) y Reino Unido (-4,3 por ciento), según las estimaciones de Bruselas. Francia (-2,1) y Polonia (1 por ciento) registran las mejores cifras entre los grandes estados miembros.
El Ministerio de Economía y Hacienda destacó ayer que las previsiones de Bruselas sólo difieren en una décima de las suyas y que las economías de la zona euro y las principales economías europeas entraron en recesión antes que España, y en el año 2009 presentan contracciones «más intensas».
Pero todos estos países o bien han dejado ya la recesión -como Francia y Alemania, cuyas previsiones han sido revisadas al alza por la Comisión- o bien lo harán durante el segundo semestre del año. Únicamente España se mantiene en crecimiento negativo durante el último trimestre de 2009 (-0,2%). El Ministerio de Economía indica que, en todo caso, la reactivación de países como Alemania o Francia, principales socios comerciales de España, debe ser percibida como una «buena noticia» que contribuirá a la recuperación de la actividad española.
La secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, relativizó las previsiones de la CE y destacó que la «hoja de ruta» del Gobierno para salir de la crisis «coincide exactamente» con la planteada por Bruselas.
El secretario de economía y empleo del PP, Álvaro Nadal, aseguró, por su parte, que las nuevas previsiones de la CE suponen la confirmación de que España «estaba mucho peor preparada que otros países» para afrontar la crisis. Nadal señaló que estas estimaciones, que calificó de «duras y complejas», revelan que la economía del país «tenía una serie de problemas propiamente españoles» que hay que resolver, «guste o no». Y destacó que «nadie», ni siquiera los organismos oficiales, «aunque tengan al frente a un antiguo ministro socialista (en alusión al comisario europeo de Economía, Joaquín Almunia)», apunta a que 2010 sea un «año de alivio» para España, como sí se espera para otros estados europeos.
Moderación de la caída
Los analistas comunitarios inciden en que la caída de la economía española se moderará en los próximos meses al abaratarse el crédito, mejorar la confianza del consumidor y aumentar la afiliación a la Seguridad Social en julio y agosto.
La inversión
El ajuste en el sector de la vivienda se mantendrá en el ritmo actual, pero hay más optimismo respecto a la inversión en equipo, cuya caída podría ralentizarse en el segundo semestre.
Sector exterior
La CE prevé que las exportaciones aporten valores positivos al PIB.
Inflación
Seguirá en tasas negativas hasta el último trimestre del año, que quedará en el 0 por ciento.