Oviedo / Madrid
Nozar, grupo inmobiliario y buque insignia del emporio empresarial de la familia astur-mexicana Nozaleda, tiene el propósito de mantenerse a flote y no liquidar el negocio, a pesar de las dificultades que han llevado a la compañía a presentar un concurso de acreedores, uno de los mayores registrados en España desde que el sector de la vivienda entró en crisis en España.
En una comunicación dirigida a sus empleados, los Nozaleda aseguran que el citado concurso de acreedores «no significa el final de la actividad empresarial». Nozar culpa además a Avalatransa -acreedor que intentó forzar meses atrás la suspensión de pagos de los Nozaleda- de haber dañado la imagen del grupo inmobiliario y perjudicado las opciones de evitar el concurso que finalmente se formalizó el pasado viernes. La solicitud concursal fue presentada después de que la empresa presidida por Luis Nozaleda no llegara a un acuerdo para renegociar su deuda, de 700 millones de euros.