Madrid, Agencias
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se siente arropado por «la mayoría» de la sociedad española en su plan para subir varios impuestos en 2010 que aún no ha precisado. Lo aseguró ayer durante un bronco debate en el Senado, donde el PP utilizó la sesión de control al Gobierno para cargar de nuevo contra la política anticrisis de Zapatero y del equipo económico que lidera la ministra Elena Salgado. Ésta demandó ayer a las comunidades autónomas y ayuntamientos un esfuerzo de austeridad para el próximo año.
El presidente Zapatero aseguró ayer que una «mayoría» de los españoles acepta una subida de impuestos, porque son «ciudadanos solidarios que saben y que están de acuerdo en hacer un pequeño esfuerzo» en este momento de crisis. En su respuesta a la pregunta del portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, Zapatero acusó a los populares de «no haber hecho nunca una política de solidaridad», razón por la que «les suena tan extraño» que el Gobierno busque esa solidaridad por parte de los ciudadanos subiendo la tributación. Esa intervención fue recibida con aplausos de los senadores socialistas y con una reacción taurina de las bancadas populares: los parlamentarios del PP agitaron sus papeles mientras gritaban «¡La oreja, la oreja!».
El incidente obligó al presidente de la Cámara alta, Javier Rojo, a reconvenir a los senadores populares. «Solamente recordarles que estamos en el Parlamento, nada más», les dijo en tono severo.
En la que fue la confrontación más caldeada de la sesión de control de la Cámara alta, Zapatero insistió en que el Ejecutivo está pidiendo a la sociedad un esfuerzo «moderado», y añadió que la reforma impositiva supondrá un aumento de la presión fiscal que «no alcanzará» la que se encontró cuando llegó al Gobierno.
García Escudero exigió al Presidente que, en lugar de reclamar a los ciudadanos un «esfuerzo» con la subida de impuestos, practique él la austeridad eliminando «ministerios superfluos, legiones de altos cargos o la propaganda que tanto le cuesta y tanto le gusta». Y en una réplica García Escudero acusó al Presidente de recurrir al «neolenguaje», como cuando habló de desaceleración en lugar de reconocer la crisis, de proceso de paz en vez de negociación con ETA o de sugerir al principio que el atentado de la T-4 había sido un accidente. Ante estas últimas palabras, Zapatero censuró el «mal estilo» de García Escudero. «Muy mal anda de argumentos cuando ha tenido que recurrir aquí al atentado de la T-4», le espetó.
También en el Senado, la ministra de Economía, Elena Salgado, pidió a las autonomías y a los ayuntamientos un esfuerzo de austeridad en el gasto «similar» al que incluirán los Presupuestos del Estado en 2010. Salgado argumentó que los impuestos deben subir para hacer frente al gasto social motivado por el aumento del paro.