Madrid
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que la presión fiscal española, situada en el 32,8% del PIB, no superará, tras la «reforma fiscal» que prepara el Ejecutivo, el nivel que tenía al alcanzar los socialistas el poder en 2004, cuando estaba en el 34,5% del PIB. El presidente del PP, Mariano Rajoy, le reprochó la falta de una política y un plan económico claros y el gasto desmesurado, a lo que Zapatero replicó que ha cumplido su compromiso electoral y que en los cinco años que lleva gobernando ha bajado «dos puntos del PIB la presión fiscal», con medidas como la reducción de cinco puntos en el Impuesto de Sociedades o la supresión del de Patrimonio.
El jefe del Ejecutivo recalcó que esta «subida de impuestos limitada y temporal en algunos casos» es lo que en estos momentos «necesita España» para hacer frente a la crisis económica, manteniendo la protección social y la inversión productiva en infraestructura «para crear empleo». «Hoy tenemos mucha más protección social que cuando ustedes gobernaban», le espetó a Rajoy.
«Lo que España necesita es preservar la protección social y conquistar más derechos sociales», insistió el jefe del Ejecutivo, quien aseguró: «La política social es la que crea riqueza mediante becas, dependencia y educación infantil».
El líder del PP replicó que hoy la política social del PSOE «son 4,3 millones de parados, el doble de la tasa de la UE», y echó en cara a Zapatero que «cambie de criterio todos los días» y que en pocos meses pase de descartar una subida de impuestos a anunciar «la mayor subida de la historia de la democracia». «Así es imposible», le reprochó. Rajoy, que exhortó sin éxito a Zapatero a aclarar qué impuestos quiere subir, denunció que los socialistas hayan pasado de un superávit público del 2,7% del PIB a un déficit del 10% con una «política de gasto desmesurada», que indica que el Gobierno «no tiene ni convicciones firmes ni un plan serio para hacer frente a la crisis».
Rodríguez Zapatero contraatacó al presidente del PP: «Al menos ha reconocido que tenemos opiniones, aunque no les gusten, pero es que las suyas son desconocidas», y defendió que las reformas en materia fiscal permitirán a nuestro país cumplir con el objetivo del 3% de déficit en 2012 al que le obliga del Pacto de Estabilidad europeo, y supondrán «en algunos casos subidas y en otros rebajas fiscales».