Gijón / Oviedo
La dirección nacional del PP ha incluido el problema de los sobrecostes de la ampliación de El Musel en un informe con el que intenta demostrar que la fiscalía actúa con una «doble vara de medir» cuando interviene en casos de corrupción política o de presuntas irregularidades en la gestión de los recursos públicos.
Según una información que ayer divulgó el diario «El Mundo», el desfase de la obra de El Musel figura entre 35 «ejemplos» que el partido de Mariano Rajoy ha reunido en su intento de demostrar que es víctima de una «persecución» en casos como la «trama Gürtel» o como las acusaciones de cohecho contra el presidente valenciano Gerardo Camps mientras quedan sin investigar otros asuntos relacionados con administraciones socialistas.
El PP esgrime, según la citada información, que la fiscalía no ha actuado para investigar el sobrecoste de 216 millones de euros en la obra de El Musel, que la Autoridad Portuaria ha explicado por los problemas para el aprovisionamiento de piedra. Los populares, sin embargo, omiten el caso de los sobrecostes del puerto de La Coruña (228 millones), superiores a los de El Musel. Esta obra gallega fue diseñada cuando la Xunta estaba presidida por Manuel Fraga y el PP controlaba la Autoridad Portuaria. El presidente gallego propició, junto al entonces alcalde coruñes, Francisco Vázquez (PSOE), que el proyecto se aprobara a pesar de que el Ministerio de Fomento, ocupado de aquélla por Magdalena Álvarez, dudaba de su viabilidad.
La Autoridad Portuaria de La Coruña quedó bajó control del PSOE en los siguientes años y ahora ha vuelto a manos del PP tras la victoria de Alberto Núñez Feijóo. Su gobierno busca, como el asturiano, una fórmula para los sobrecostes portuarios que negocia con Fomento.
En Asturias, el sobrecoste de 216 millones de El Musel ha sido la diana de las críticas del PP, y también de IU. El presidente del Principado, Álvarez Areces, aprovechó el acto de entrega del suelo en el que Enagás hará la regasificadora para recordar la disyuntiva a la que se enfrentaron el Puerto y su Gobierno: «Nadie quiere esos imprevistos ni modificados, pero cuando surgen, ¿cuál es la alternativa? ¿Entregamos esto al mar o seguimos adelante y abrimos camino de futuro? Y es esto último lo que hemos hecho».
Un planteamiento en el que insistió el presidente de El Musel, Fernando Menéndez Rexach, tras recordar que la desviación presupuestaria se produjo por la imposibilidad de cumplir el plan de abastecimiento de canteras, según avalaron Puertos del Estado y la Abogacía del Estado. «Podíamos seguir hacia adelante o parar la obra; si hubiéramos optado por la segunda vía, hoy no estaríamos aquí», manifestó, en referencia a la imposibilidad de hacer, entonces, la regasificadora.