Oviedo, M. M.
Las ventas de las empresas del metal asturiano, que suponen el 66 por ciento del valor del total de las exportaciones de la región, han caído un 37,44 por ciento entre el segundo trimestre del año 2008 y el mismo período de 2009. Unas cifras que, en principio, parecen difíciles de remontar si no se activan de manera inminente muchos de los proyectos adjudicados a empresas asturianas que se han paralizado por la crisis.
El 90 por ciento del suelo industrial desarrollado en Asturias está ocupado por empresas del metal, un sector en el que el 80 por ciento de los trabajadores tiene contratos indefinidos y que participa activamente en su formación. En los últimos quince años, las compañías asturianas del metal han abordado un profundo proceso de modernización que se traduce ahora en una elevada internacionalización y un alto nivel de cualificación de sus trabajadores y de su nivel tecnológico.
Éste es, en resumen, el perfil que define al metal asturiano según su patronal, Femetal. «Los datos demuestran que este sector es el motor de la economía de esta región, pese a la delicada situación en la que se encuentra debido a la crisis». El presidente de Femetal, César Figaredo, defiende así la fortaleza de un sector que «por su tamaño y sus características se ha convertido en un "lobby", con una patronal muy activa e implicada en la representación y defensa de los intereses del sector».
Es precisamente este marco el que Femetal aprovecha para reclamar ayudas de manera insistente. «Se mantienen conversaciones y negociaciones en los más diversos ámbitos y se están viendo los resultados. Por ejemplo, ahí está el impulso que se ha dado al tráfico de contenedores en el puerto de Gijón, que se ha multiplicado por veinte», explicó César Figaredo.
«Las empresas del metal han hecho un enorme esfuerzo por la diversificación de sus productos y de sus mercados, con enorme solidez en sus estructuras y consolidando la cultura industrial asturiana con un alto nivel tecnológico y de cualificación. Y el sector necesita ahora que se creen condiciones favorables para salir adelante con fuerza y recuperar la actividad una vez superada la crisis», incidió el presidente de Femetal.