Madrid / Oviedo
El ex presidente de Banesto Mario Conde aseguró ayer que no se puede decir que se esté gestionando bien la crisis y que el Gobierno está intentando «parchear» la situación con «improvisación». A juicio del ex banquero, aunque las medidas que se han adoptado por parte del Ejecutivo están bien, «España no está superando la recesión».
No obstante, el ex banquero reconoció que la crisis ha desbordado a todos los gobiernos y que los países de la Unión Europea «lo primero que han hecho es arreglar primero lo suyo».
Conde, en declaraciones a Onda Cero Radio, reprochó al Gobierno que en 1993 no saliera en ayuda de Banesto, tal y como asegura sí está haciendo en la actualidad con otros bancos. «Si ahora todos los gobierno del mundo están ayudando a las cajas de ahorros y a los bancos, la pregunta es: ¿por qué no lo hicieron entonces, y por qué el señor Solbes, que gestionó la crisis bancaria de 2008, hasta que se fue del Gobierno, hizo en 2008 lo contrario de lo que hacía en 1993?».
Sin embargo, en la actual crisis financiera internacional ningún banco español ha precisado ser rescatado ni salvado, y el Tesoro se ha limitado, como el Banco Central Europeo y otras instituciones, a dar liquidez en calidad de préstamo y no ayudas a fondo perdido a la banca. El único caso de crisis financiera en España ha sido la de Caja Castilla La Mancha (CCM), que ha sido intervenida y su consejo de administración destituido, igual que se hizo en 1993 con el Banesto que presidía Mario Conde. Éste fue condenado luego en sentencia firme por el Tribunal Supremo a 20 años de prisión (cumplió 14) por la comisión de delitos durante su gestión de Banesto: se consideró probado que cometió apropiación indebida de 1,8 millones de euros, que causó perjuicio al banco en 3.600 millones y que falseó las cuentas.
El antiguo presidente de Banesto se mostró convencido de que aún quedan datos por revelarse de la intervención de la entidad, y señaló que «sería bueno que salieran porque los españoles sabrían qué es lo que no hay que hacer». Y apuntó: «Creo que fue una decisión adoptada por tres o cuatro personas. El dirigente del Partido Popular, Rodrigo Rato, no lo sabía y era entonces el responsable económico» del principal partido de la oposición. «Ni yo lo sabía ni el Rey lo sabía el día 28», aseguró.
Conde negó que la llamada de apoyo que asegura haber recibido del Rey minutos antes de la intervención de Banesto por el Banco de España -y que desvela en su nuevo libro- sea un ajuste de cuentas con Felipe González. «Creo que si el señor González tiene que hacer cuentas, las tiene que hacer consigo mismo. Él sabrá lo que hizo», apuntó. Conde manifestó que no es «monárquico». Aunque indicó: «Creo que sin el sacrificio que en algunos casos hizo el Rey, no estaríamos hoy hablando exactamente igual».