Madrid / Oviedo, M. M.
La subida de impuestos no convence a las organizaciones sindicales, que la han tildado de «poco equitativa e injusta», ya que recaerá especialmente sobre las rentas medias. CC OO y UGT reclamaron ayer una revisión «a fondo» del sistema fiscal español. Los socialistas asturianos defendieron la reforma tributaria para sostener el gasto social. El PP, por su parte, aseguró que la subida fiscal servirá para «pagar» el incremento de fondos que recibirán las comunidades «ricas» al aplicarse el nuevo modelo de financiación autonómica, en clara referencia a Cataluña.
Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC OO, y Cándido Méndez, de UGT, presentaron ayer la movilización convocada a nivel internacional para el próximo 7 de octubre en defensa del trabajo decente. Ambos dirigentes sindicales coincidieron en advertir de que «probablemente no será la última antes de que acabe el año».
Fernández Toxo se refirió a las modificaciones tributarias y reclamó una «reforma de más calado para dotar de más equidad a la presión fiscal», y añadió que al Gobierno «se le han pasado algunos elementos», como incentivar fiscalmente el alquiler. Méndez, por su parte, hizo especial hincapié en la «ausencia clamorosa» de un incremento fiscal a las sociedades de inversión de capital variable (SICAV), que, afirmó, son «el refugio de las grandes fortunas». Añadió que, por el contrario, la subida recaerá sobre las rentas «medias y bajas», a través de la eliminación de los 400 euros y la subida de impuestos indirectos, mientras que la subida a las rentas del capital «no es de recibo».
El secretario de organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, defendió la subida impositiva porque el 52 por ciento del presupuesto para 2011 se destinará a gasto social. Añadió también que pese al alza del IVA, España «está muy por debajo de países del entorno de la UE». Gutiérrez arremetió contra el PP y añadió que pese al incremento en 2010 la presión fiscal será inferior a la de 2004, cuando gobernaba el PP, al que acusó de hacer «demagogia». «Su receta en 1996, ante una situación de crisis menor que la actual, fue congelar salarios y paralizar gasto social. Ahora sólo propone abaratar el despido, algo que los socialistas no podemos aceptar».
El presidente del PP en Asturias, Ovidio Sánchez, afirmó, por su parte, que la eliminación del descuento de los 400 euros del IRPF afectará a 385.000 contribuyentes asturianos, mientras que otros 223.000 «ni siquiera los cobraban» al tratarse de rentas muy bajas, mientras que la subida del IVA afectará a todos. La diputada Alejandra Cuétara aseveró que la reforma fiscal sólo servirá para «crear más pobreza y más paro».
Unidad sindical
Los dos sindicatos mayoritarios exigen una reforma tributaria profunda para que se aplique la equidad y paguen más las rentas más altas.