Oviedo, Marián MARTÍNEZ
El secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Javier Fernández, cargó ayer contra la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) a la que acusó de mantener «la misma postura que la patronal CEOE» respecto del abaratamiento del despido y de defender una «política de derechas disfrazada con la flexibilidad, con la intención de hacer menos seguro y menos estable el empleo». Una crítica que coincide con la lanzada por los sindicatos y que ayer verbalizó el secretario general de CC OO, Antonio Pino, quien calificó de «hipócrita» la postura del presidente de FADE, Severino García Vigón, también vicepresidente de la CEOE, por mantener un discurso en Asturias y otro en Madrid respecto del diálogo social.
La FSA mostró ayer su total «apoyo y adhesión» a la manifestación que los sindicatos mayoritarios, UGT, CC OO y USO, han convocado para el próximo día 7 coincidiendo con la movilización mundial por un trabajo digno, que en Asturias se celebrará bajo el eslogan «Por el trabajo decente, seguro y con convenio». Las tres organizaciones llevan varios días reuniéndose con distintas organizaciones para recabar su respaldo a esta movilización, y ayer le tocó el turno a la FSA, que «comparte en todos sus términos» los objetivos de la movilización.
Javier Fernández cargó contra la «política de derechas y la patronal española» por las propuestas que plantea para reformar el mercado laboral. «El 30 por ciento de los contratos son temporales, el desempleo no tiene costes para las empresas y el despido es muy barato en España», señaló el líder del PSOE asturiano. Y añadió que «el despido en el empleo temporal es gratuito y en el caso de los contratos indefinidos, sólo cuesta 45 días por año trabajo cuando un juez dice que el despido es improcedente. Es decir, que el empresario despide porque quiere».
«Lo que se está pidiendo a la sociedad española desde algunos ámbitos políticos y empresariales es que se pueda despedir prácticamente a capricho y, además, gratis», recalcó Javier Fernández. Y añadió que «la postura de la FADE es la de la patronal española respecto a este asunto en concreto. Otra cuestión es que en Asturias hayamos conseguido preservar uno de los mayores activos que se puedan tener en una autonomía como es la concertación social», subrayó. En todo caso, «la FSA se opone totalmente» a las reformas que demanda la patronal, «porque además ésa no sería la solución a la crisis».
Los tres sindicatos mayoritarios cargaron tintas contra la patronal. Justo Rodríguez Braga, secretario general de UGT, reclamó a los empresarios «que se acostumbren a ganar menos y que arrimen el hombro». El peor ejemplo a seguir es Lakshmi Mittal, mayor accionista y presidente de la multinacional Arcelor-Mittal.
Antonio Pino, secretario general de CC OO, reclamó «una patronal moderna y europea», en lugar de «una patronal que aprovecha la actual coyuntura para intentar dar un golpe de mano a los derechos fundamentales de los trabajadores. Y cargó contra el presidente de FADE, que «aquí pondera el diálogo social, lo pone en valor, lo ensalza, pero luego está en la lógica del discurso de la CEOE cuando tienen los debates internos». Francisco Baragaño, secretario general de USO en Asturias, reclamó «el respaldo de todos para avanzar hacia un trabajo digno».