Madrid
El ex ministro socialista de Administraciones Públicas Jordi Sevilla mostró ayer su preocupación porque la economía española saldrá de la crisis peor de lo que entró, desbancada del octavo puesto entre las economías mundiales, y consideró que «si no se hace nada, todo irá a peor».
Sevilla, que ahora es asesor de la consultora Price Waterhouse Cooper, realizó estas declaraciones en una jornada organizada por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). En su intervención apostó por mantener los estímulos públicos a la economía hasta que se consolide la recuperación, acometer desde los Presupuestos para 2010 una reforma fiscal, que desemboque en un sistema «más equitativo», y aplicar una reforma laboral para abaratar los costes laborales de las empresas.
El ex ministro socialista considera necesaria una reforma laboral que contemple un despido más barato, aunque subrayó que «nadie perdería sus derechos» y que el debate fundamental no es el coste del despido. En este sentido, abogó por la reforma de 1997 en la que se creó el contrato de fomento del empleo estable, que preveía una indemnización por despido de 33 días por año trabajado.
Sevilla defendió también una reforma de los impuestos con un sistema que sea más «equitativo», defendió.