Oviedo, José Luis SALINAS
El consejero de Industria, Graciano Torre, no está de acuerdo con las previsiones de los economistas que auguran la pérdida de 25.000 empleos este año en Asturias, tal como señalaban dos informes económicos, uno del Instituto Flores de Lemus (que pertenece a la Universidad Carlos III de Madrid) y la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). Torre afirmó: «No tengo la impresión de que se vaya a destruir tanto empleo. Al menos eso es lo que uno percibe cuando habla con los empresarios ahora, cuando vemos que muchas compañías de la región están recuperando pedidos y comienza a animarse la exportación». Aun así, reconoció que el sector servicios es uno de los que más están sufriendo los efectos de la crisis económica y que se está viendo seriamente perjudicado por la pérdida de empleo.
Estos dos servicios de estudios económicos también sostienen que la recesión se alargará en la región durante 2010. Torre apuntó que a lo largo de este año las empresas más importantes de la región habían perdido un importante volumen de exportaciones y añadió que esta situación se agravó con la subida de precios en las principales materias primas y con la caída de producción de acero del gigante Arcelor-Mittal, que, según reconoció, ha supuesto un «gran golpe» a las ventas al extranjero. El Consejero destacó el buen comportamiento de las ventas de las pymes al extranjero. «Sin su aportación la caída hubiera sido mayor», añadió.
Graciano Torre participó en un encuentro con una delegación institucional y empresarial de Angola, un país en el que ya están asentadas varias empresas asturianas en sectores tan diversos como el de las telecomunicaciones o la construcción. El Consejero resaltó que el país africano presenta unas buenas oportunidades de negocio para que las compañías de la región puedan aumentar su volumen de exportaciones y buscar nuevos mercados emergentes en un momento de contracción económica. Según las previsiones que se manejan desde el Gobierno regional, en Angola hace falta la construcción de cerca de un millón de viviendas, lo que, apuntan, puede ser un buen filón para las empresas asturianas ya que el mercado inmobiliario es uno de los que más están sufriendo los azotes de la recesión.
Las relaciones entre Asturias y Angola comenzaron hace 18 meses, cuando una delegación institucional y empresarial del Principado visitó el país africano con el objeto de cerrar acuerdos comerciales, de los cuales algunos ya han fructificado. Desde el Instituto de Desarrollo Económico del Principado (IDEPA) se apunta que la ingeniería Impulso está desarrollando ya el proyecto para la construcción de un parque tecnológico en la capital del país, Luanda, a imagen del que se encuentra instalado en Llanera.
El viceministro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de Angola, Pedro Sebastião, aseguró, durante el encuentro, que le «consta» que ya hay empresas asturianas trabajando en mi país «y que se han encontrado con oportunidades ya que se trata de un país que se está reconstruyendo después de haber pasado por una guerra civil». E indicó: «Ahora es el momento idóneo para invertir allí y las compañías asturianas lo están haciendo muy bien». Además de la construcción, Sebastião aseguró que uno de los sectores que cuentan con más posibilidades de negocio es el de las telecomunicaciones. En la comitiva que visita Asturias participan, además de Sabastião, el viceministro de Urbanismo, Joaquim Silvestre; el viceministro de Administración del Territorio, Graciano Francisco Domingos, y el gobernador de la provincia de Bengala, Agostinho Estevão.
Durante la tarde de ayer la delegación empresarial angoleña visitó las instalaciones de la Fundación Laboral de la Construcción, sitas en el municipio de Ribera de Arriba.