Oviedo, Agencias / L. G.
La crisis y las expectativas sobre su evolución están llevando a los españoles a gastar menos y a ahorrar más, un comportamiento habitual en episodios de deterioro de la economía y que en los últimos meses se ha acentuado, según los números que ayer divulgó el Instituto Nacional de Estadística. El ahorro de los hogares que pueden tenerlo ha crecido tanto que equivale ya al 24,3% de la renta disponible, un nivel sin precedentes desde 2000, año hasta el que llegan las estadísticas oficiales. Otros datos, como los de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), indican que las familias asturianas, aunque no tanto como en otras regiones, también están siendo más austeras, con un incremento del 25% de la tasa de ahorro en un año.
Aunque el deterioro del consumo y el aumento del ahorro sean reflejo del deterioro de la economía, España, según reconoció ayer el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ya ha pasado lo peor de la crisis, aunque tendrá una recuperación «lenta» y habrá una «caída moderada» del PIB en el conjunto de 2010, año en el que ya habrá algún crecimiento intertrimestral. Para lograr la recuperación, Fernández Ordóñez, defendió ayer la estrategia del Gobierno, incluida la subida de impuestos, para reducir el déficit público, pero exigió que acometa cuanto antes reformas, sobre todo la laboral. Fernández Ordóñez advirtió de que de estas reformas «depende» el futuro de la economía, no ya a largo plazo, sino en el horizonte «más inmediato». Aseguró que la reducción del déficit público depende también de un «cambio rápido y profundo» en el mercado de trabajo, porque el aumento del paro y la subida del gasto en prestaciones dificulta tanto la recuperación como el saneamiento de las finanzas públicas. Por eso defendió una reforma laboral en la que, por ejemplo, se busquen nuevos modelos de contratos que faciliten la creación de empleo y superen la «acusada segmentación» actual, con una elevada temporalidad.
Los datos del aumento del ahorro de las familias, procedentes de Funcas, no son comparables con los oficiales del INE. Señalan, no obstante, que los hogares asturianos dedican al ahorro este año el equivalente al 18,2% de su renta, cuando en 2008 tal proporción era del 14,6%. Esto es, en un año la tasa de ahorro de los asturianos ha aumentado un 25%.
La elaboraciones estadísticas de Funcas muestran que, con crisis o sin ella, la propensión al ahorro de los asturianos es inferior a la del español medio. Así, las cajas calculan que en 2009 las familias española dedicarán a ese fin el 21,1% de sus ingresos, dato que, por cierto, ha quedado superado por las cuentas que ayer dio a conocer el INE sobre el segundo trimestre de 2009.
La menor tendencia al ahorro de los asturianos se explica por su mayor disposición también tradicional al consumo, comportamiento que los economistas han ligado a menudo a ciertos aspectos de la estructura de las rentas, como los niveles salariales y de empleo estable en la industria o la cuantía de las pensiones vinculadas a ese mismo sector. Estudios recientes, como uno firmado por expertos de Caixa Catalunya, señalan que, a pesar de la crisis, Asturias está siendo una de las regiones donde menos severa es la caída del consumo.
A escala nacional, la contabilidad del INE constata que el consumo de los hogares españoles sigue deprimido, con un descenso del 8,6% en un año. Ocurrió a pesar de que la renta disponible de las familias aumentó en el mismo período el 4,3%. Conforme a los análisis difundidos ayer, cabe puntualizar que los períodos previos a las vacaciones del verano, como el analizado por Estadística, suelen ser de contención del gasto. La moderación habitual se ha convertido en un recorte agudo del consumo.