Madrid, Agencias
Un consejero ejecutivo de cualquiera de los bancos que cotizan en el Ibex-35 cobra, de media, 2,2 millones de euros al año. Una cifra sensiblemente inferior a la de 2007, cuando llegaba hasta los 2,26 millones. Pero en todo caso, muy superior a la retribución media del resto de sociedades financieras cotizadas, que se sitúa en los 539.000 euros. Éstas son algunas de las cifras que aporta el último boletín de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cuya publicación coincide con el debate, en plena crisis, sobre las estratosféricos sueldos y pensiones de los banqueros.
El informe revela que entre 2004 y 2008 la remuneración media de los consejeros ejecutivos y altos directivos de las empresas aumentó año tras año. Pero es que los salarios de los consejeros ejecutivos supera más de dos veces la de los directivos y más de siete la de los consejeros externos.
La CNMV, que preside Julio Segura, explica en su boletín que la retribución media de los consejos de administración del sector financiero de las entidades cotizadas aumentó un 52,8% en 2008. En dinero contante y sonante supone pasar de 3,6 millones de euros a 5,5 millones. Pero si se distingue entre las sociedades del selectivo Ibex-35 y el resto de cotizadas, la remuneración media pasa de 7,6 millones a 1,3 millones de euros.
El informe añade que el salario medio de estos ejecutivos aumenta todos los años, incluso en 2008, a pesar del descenso de los resultados de las empresas cotizadas. Aunque también matiza que en ese ejercicio la subida fue inferior a la de años anteriores, cuando en algún ejercicio hubo incluso alguna subida «significativa».
El informe de la CNMV también señala que en algunas sociedades que registraron pérdidas en el ejercicio 2008 se pagaron retribuciones que, según los estatutos, estaban sujetas a los beneficios que se obtuvieran. También se materializaron planes de incentivos e indemnizaciones por cese de actividad que no han tenido en cuenta la situación actual de las empresas.
El boletín de la CNMV sale a la luz sólo unos días después de que saltara el debate a la calle a raíz de la prejubilación del ahora ya ex consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, que se retira con 55 años y una pensión anual de unos tres millones de euros brutos al año. Es el caso que salió a la palestra, pero sólo es un ejemplo de los blindajes y las pensiones multimillonarias que tienen pactados los grandes ejecutivos de la banca para cuando se produzca su salida de la entidad financiera.