Madrid, Agencias
Utilizar los cajeros automáticos o pagar las compras se ha encarecido con la crisis. Los bancos y cajas de ahorros españoles han encarecido las comisiones anuales que cobran a sus clientes por tener tarjetas de débito una media del 9,89 por ciento desde que comenzó 2009, y en el caso de las de crédito, el 6,56 por ciento, según datos del Banco de España.
El importe que pagan los usuarios de media al año desde el pasado septiembre por el mantenimiento de las tarjetas es el más elevado desde hace cuatro años, cuando las comisiones se elevaban a 10,66 euros en el caso de las tarjetas de débito, y a 22,44 euros en el de las de crédito.
Con esta nueva subida, registrada en septiembre, la cuota anual aproximada que paga un cliente por su tarjeta de débito asciende a 15,16 euros y para las de crédito, a 31,25 euros.
No obstante, hay que tener en cuenta que no todas las entidades aplican los mismos precios a sus clientes, y así hay grandes diferencias entre la comisión máxima por una tarjeta de débito (25 euros) y la mínima (4,51 euros).
Lo mismo sucede con las de crédito, por las que algunos clientes pagan sólo 13,52 euros anuales, frente a otros que tienen que abonar hasta 47 euros.
Además, si los precios de las comisiones a cierre de septiembre se comparan con los de hace un año, el aumento de las comisiones es aún mayor: el 14,34% de media en las de débito y el 9,25%, en las de crédito.
Pero desde que comenzó el año, las entidades financieras no sólo han encarecido las comisiones sino que, en ocasiones, también han hecho lo mismo con la retirada de efectivo en los cajeros automáticos. Por eso, aunque sigue siendo gratis disponer de efectivo con una tarjeta de débito en los terminales de la propia entidad, hacerlo en los de otra compañía pero de la misma red cuesta de media 1,08 euros (el 0,93% más).
Si por el contrario, se retira el dinero en un cajero de otra red, la comisión media aplicada es de 3,72 euros, la misma que si se hiciera en uno ubicado en el extranjero y el 1,92% más caro que a comienzos de 2009.
En el caso de que la retirada de dinero del cajero se haga con una tarjeta de crédito, la comisión aplicada en los de la propia entidad asciende de media a 3 euros (el 1,69% más que a principios de 2009, y el 3,09% más que hace un año) y en los de la misma red, 4,09 euros.
Si la disposición de efectivo se hace con tarjetas de crédito en cajeros de otras redes, el recargo que aplica la entidad es de 4,39 euros, cantidad que sube hasta 4,45 euros si el terminal está fuera de España.
El número de tarjetas de crédito se ha multiplicado por casi tres desde el año 2000, pasando desde los 16,06 millones de ese año hasta los 43,78 millones del pasado mes de marzo. A pesar de las altas comisiones que cobran los bancos, los consumidores han incrementado su uso ya que permite, entre otros servicios, el pago aplazado de las compras.