Oviedo, L. G. / Agencias
La obra de la regasificadora de El Musel está «plenamente justificada» y su viabilidad económica no está comprometida por los posibles retrasos que sufran las centrales de gas (ciclos combinados) proyectadas en Asturias, según el criterio de Enagás, promotor del complejo energético del puerto gijonés.
Pedro Rivero, presidente de la patronal eléctrica Unesa, alertó anteayer de que el impacto de la crisis en las compañías del sector y otras incertidumbres del mercado están complicando de manera severa los proyectos de ciclos combinados que están en marcha en el conjunto de España. Las centrales de gas son los clientes más cualificados de las plantas de regasificación y la expectativa de instalación de varias de ellas en Asturias fue desde el principio uno de los factores clave de la decisión de Enagás de liderar la regasificadora asturiana.
Pese a las manifestaciones de la patronal eléctrica, la dirección de Enagás dio muestras ayer de no estar preocupada por el impacto de la crisis del sector eléctrico en el proyecto de El Musel. Un portavoz destacó que la obra gijonesa durará tres años y que, presumiblemente, en ese horizonte se podrá despejar el panorama energético. Las mismas fuentes precisaron además que el de la regasificadora asturiana no es un proyecto local supeditado a los consumos industriales de gas que genere Asturias, sino una instalación «estratégica», integrada en el sistema gasista nacional y que operará «en red» con el resto de las plantas españolas. Esto es, el gas que entrará por El Musel atenderá, además de necesidades locales, otras ligadas a la demanda global del país.
Las alarmas de Unesa están asociadas a la caída coyuntural de la demanda eléctrica, pero también a problemas de otro alcance en el mercado de la generación de electricidad, como el menguado protagonismo de las centrales que queman combustibles fósiles (gas natural y carbón) y el avance de la energía eólica. De esto último dan cuenta datos que ayer aireó Red Eléctrica de España (REE): la empresa responsable del transporte eléctrico ha calculado que los distintos planes autonómicos de desarrollo de energías renovables le obligarán a integrar en la red instalaciones que suman hasta 52.754 megavatios hasta 2016, la mayor parte de aerogeneración.
Dentro del capítulo eólico, REE tiene solicitudes para 17.186 megavatios entre Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Castilla y León. Se trata de un aluvión de proyectos que supera con mucho las previsiones de la planificación energética nacional. En Asturias, el Principado ha diseñado un plan eólico que estima en 1.576 megavatios los que se instalarán hasta 2015.
El Gobierno ultima una nueva normativa para regular la incorporación de parques eólicos tras haber sido derogado en el Senado el decreto provisional que impuso el funcionamiento de un «registro de preasignación» muy criticado por las empresas del sector.