Barcelona, Agencias
La segunda fusión de cajas catalanas, protagonizada por Caixa Catalunya, Manresa y Tarragona, será oficial el martes, día 13, cuando los respectivos consejos de administración se reúnan de forma simultánea para dar luz verde a la operación. Será a partir de esa aprobación cuando se constituya oficialmente la que será la segunda caja de ahorros catalana, por detrás de La Caixa, y la cuarta de España, con unos activos de 81.000 millones de euros.
El proyecto de fusión cuenta con el aval de la Generalitat y el Banco de España. Pero el origen público de Caixa Catalunya y Tarragona es el que ha supuesto roces políticos y los mayores obstáculos a la fusión. La Diputación de Tarragona, controlada por CiU, se mostró contraria a diluir su influencia en una unión en la que el mayor peso es para Caixa Catalunya, fundada por la Diputación de Barcelona, de control socialista.
Caixa Catalunya suma casi el 80 por ciento de los activos conjuntos, pero el acuerdo de fusión supondrá la cesión de cuota de poder de la entidad presidida por Narcís Serra, que de todas las maneras también encabezará la nueva caja. Caixa Catalunya está dispuesta a contar con una representación en los órganos de gobierno de la caja fusionada inferior al 60 por ciento.
La primera fusión se anunció antes del verano y la integran Caixa Sabadell, Caixa Terrassa, Caixa Manlleu y Caixa Girona. Si bien su entrada en vigor estaba prevista para el 1 de enero de 2010, ahora se prevé que se pueda retrasar debido a las exigencias del Banco de España, que han alargado los trámites para que se materialice la operación, según aseguraron fuentes cercanas.
Según explicaron, los aspectos que restan por resolver para contar con el proyecto definitivo no son requisitos nuevos del Banco de España, sino «flecos» de cuestiones que se están tratando desde hace tiempo.
Las cuatro cajas están ultimando la elección de su nueva marca. En concurso quedan cuatro propuestas, de las más de 9.600 que han enviado los empleados.
También prosiguen sus negociaciones las diversas mesas de trabajo. En la laboral, las entidades estiman que deben cerrarse 200 oficinas y despedirse a 500 empleados, mientras que en la de seguros se plantea reorganizar el negocio conjunto entre los socios actuales o decidir su venta a un tercero.
Caixa Catalunya
Es la mayor entidad financiera de las tres, con 63.000 millones de euros de activos consolidados y 1.100 oficinas. Su presidente, Narcís Serra, mantendrá el cargo en la nueva entidad.
Caixa Tarragona
Es la entidad más pequeña de las que integrarán la nueva entidad financiera. Con una red de 280 oficinas, tiene 56 millones de euros en recursos propios.
Caixa Manresa
Ocupa el tercer lugar entre las cajas catalanas por fondos de inversión gestionados. En el primer semestre del año ganó 9,1 millones de euros. Tiene más de 150 oficinas.