Oviedo / Madrid
El acuerdo parlamentario para abrir la puerta al «blindaje» del concierto foral vasco ha provocado fuertes críticas de los gobiernos vecinos. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, denunció que una medida así «rompe la unidad de mercado» y deja «en desventaja» a las comunidades autónomas limítrofes.
Cantabria, La Rioja y Castilla y León han denunciado a menudo la «competencia desleal» que suponen las rebajas vascas del impuesto de sociedades y el riesgo que entrañan de «fuga de empresas» de sus respectivas comunidades.
El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz (PP), anunció ayer la disposición de La Rioja a acudir al Tribunal Constitucional.
Castilla y León, por su parte, ha mantenido también varios pleitos contra la política fiscal vasca. Su presidente, Juan Vicente Herrera (PP), ha denunciado que el blindaje añade más desventajas para las comunidades autónomas de régimen común.