Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
«El compromiso de Arcelor-Mittal con Asturias está garantizado y el plan de ahorro que está en marcha no supone en ningún caso poner en riesgo las plantas de la región. Pero no se pueden realizar las inversiones de ampliación previstas porque el mercado no las justifica». Así de rotundo se expresó ayer un portavoz de la multinacional siderúrgica tras la preocupación que ha suscitado que la compañía aplace sin fecha la inversión de unos 1.000 millones de euros que se habían anunciado para la región. La compañía también anunció ayer que en 2010 se arrancarán las cuatro baterías de coque paradas en Avilés (la mitad de las que hay) para atender la demanda de producción, «que es sólo coyuntural» y que reactivará las inversiones medioambientales que paralizó por la crisis y que no cuantificó. El gigante siderúrgico se limitó a señalar que desde el año 2003 se ha invertido en este tipo de mejoras un total de unos 60 millones de euros, en los que incluye las actuaciones que anunció ayer.
Arcelor-Mittal informó hace varios días de que impulsará las inversiones en Brasil, paralizado por la recesión, y que ascenderán a unos 7.300 millones en cinco años. Por contra, las inversiones anunciadas en Asturias, que consistían en tirar el horno alto B y hacer uno nuevo, además de ampliar la capacidad de las instalaciones «aguas abajo» para aumentar producción, seguirán paralizadas hasta que el mercado repunte lo suficiente como para sustentar esa ampliación. Es decir, 2011 como mínimo.
«Las inversiones de ampliación se aprobaron teniendo en cuenta las ratios de producción de los últimos ejercicios. Pero con el nivel actual y el que se prevé para el próximo año, no estaría justificado», explicó un portavoz de la compañía siderúrgica multinacional. «Eso no significa que se abandone Asturias por Brasil, son cuestiones diferentes. El compromiso de la compañía con la región está garantizado», reiteró.
El ejemplo más evidente, continuó este portavoz de la compañía, es que se van a contratar a 41 eventuales para aumentar un turno en el tren de alambrón, con el objetivo de atender los pedidos existentes. Pero ni se plantea retirar el ERE que afecta a unas 2.400 personas de una plantilla de unos 6.400 que la compañía tiene en Asturias.
Otro ejemplo del «compromiso» de Mittal con la región es que el próximo mes de enero se arrancarán las baterías 5 y 6 de Avilés, y en marzo o abril la 7 y la 8, todas ellas paralizadas por la crisis. «La decisión se adopta para atender el aumento de producción de coque que se demanda», explicó el portavoz de Arcelor-Mittal. Una parte importante de esta producción se destinará fundamentalmente a plantas de Rumanía y Argelia. «Hay un aumento general de la demanda, pero no se puede asociar sólo a un mercado o a un producto», añadió el mismo portavoz. Por ejemplo, la construcción va muy mal, pero el automóvil ha mejorado algo, también hay mejoría en el alambrón.
Las críticas de los sindicatos a la escasa inversión en mantenimiento de las instalaciones también conllevó una respuesta de la compañía: «El plan de ahorro no significa que tiremos piedras contra nuestro propio tejado. Hay que cumplir los pedidos, y ésa es la prioridad».