Oviedo, J. C.
Ni el PSOE ni el PP asturianos quisieron opinar ayer sobre la posibilidad de que Cajastur concurra a la puja por Caja Castilla-La Mancha (CCM). Ambos grupos, presentes en los órganos rectores de la caja asturiana, prefirieron guardar silencio. Jesús Iglesias, coordinador regional de IU, fue el único dirigente político regional que opinó. A su juicio, «Cajastur debe fortalecerse y tener más masa, pero CCM puede ser un bocado demasiado grande para una digestión adecuada, sobre todo pensando en los intereses de la región. Sería preferible ser más modestos en las pretensiones. Suponemos que la de Cajastur será una concurrencia más bien formal, y no tanto motivada por un desaforado interés».
Los sindicatos de Cajastur que pudieron ser localizados ayer tampoco opinaron sobre la posible puja. CC OO indicó que no ha configurado aún su opinión porque para ello tiene que seguir sus «procedimientos internos», pero sí explicitó que toda posible fusión debe pasar por el mantenimiento del empleo. Algunos de los responsables públicos consultados estimaron que es prematuro pronunciarse y otros expresaron su confianza en los criterios profesionales de los gestores de la entidad.
El Gobierno asturiano ha mantenido como posición oficial, desde que hace unos meses comenzaron a barajarse posibles fusiones de cajas, que «el mapa financiero que surja tras las fusiones entre cajas de ahorros va a exigir más masa crítica» y que por ello «Cajastur tiene que estar atenta ante una situación que evoluciona». No obstante, el presidente del Principado, Álvarez Areces, sostuvo el mes pasado que para Cajastur -que es, dijo, «una entidad «bien posicionada y con una gestión responsable»- la fusión no es la única opción», y que también se pueden alcanzar «acuerdos comerciales y alianzas estratégicas para fortalecer su posición». El Presidente sostuvo, no obstante, la importancia de que cualquier proceso que pueda ponerse en marcha por parte de Cajastur tenga Asturias como epicentro. Cajastur siempre ha dicho que está dispuesta bien a llegar a acuerdos de colaboración mutua o a comprar red y negocio de otras cajas o, en su defecto, absorber a otras entidades, según las oportunidades que se presenten, pero que en ningún caso está en sus planes ser absorbida.