Oviedo, J. C.
Ray O'Toole, jefe de operaciones de NX y primer ejecutivo en funciones desde la marcha en julio del consejero delegado Richard Bowker, afirmó ayer a «Daily Mail» que «la oferta» de Cosmen-CVC «ha sido una distracción» en los planes de la compañía para reflotar su situación, pero que ahora la opa ya «está fuera del camino». O'Toole insistió ayer en que «el plan A» u opción preferida del consejo de NX para superar los efectos de la crisis económica (caída de los ingresos, elevado endeudamiento y fuertes pérdidas en una línea de ferrocarril) «siempre fue seguir como empresa independiente y ahora se puede establecer sobre el fortalecimiento de nuestro balance».
Sin embargo O'Toole no negó a «Daily Mail» la posibilidad de que a la compañía no le baste con ampliar capital y que tenga que vender algunos de sus negocios para refinanciarse, tal y como avanzaron ayer «The Guardian» y «Reuters».
Los Cosmen y CVC habían llegado a un acuerdo con el grupo de transportes Stagecoach para venderle los ferrocarriles y los autobuses urbanos que NX tiene en el Reino Unido con el fin de reducir la deuda de National Express si se hacían con el 100 por ciento de esta sociedad. Ayer, Stagecoach comunicó que ese pacto ha quedado sin efecto. Pero un analista londinense dijo ayer a «The Times» que no le sorprendería ver conversaciones directas entre NX y Stagecoach.
Un grupo líder
National Express opera en seis países de tres continentes. En el Reino Unido es la mayor flota de autocares de larga distancia del país, tiene filiales de autobuses urbanos, ferrocarriles y tranvías. En España es líder con las compañías de autocares Alsa y Continental. Alsa opera a su vez en Portugal y Marruecos. Y NX cuenta con dos filiales de transporte escolar muy relevantes en EE UU y Canadá. Cuenta con unos 43.000 trabajadores y unos 20.000 vehículos. Antaño también estuvo implantada en Benelux y Australia.
La factura de la crisis
NX incurrió en un fuerte endeudamiento bancario para crecer en los años de la prosperidad. Hoy debe el equivalente a 1.416 millones de euros, en buena parte por la compra apalancada de Alsa y Continental Auto en España. La caída de ingresos por la crisis y las fuertes pérdidas de su mayor línea de ferrocarril han desequilibrado la situación financiera del grupo. En el primer semestre de este año el grupo declaró unas pérdidas de 43,2 millones de euros. Alsa y Continental mantuvieron su rentabilidad.