Oviedo, Agencias / L. G.
El Gobierno castellano-manchego no tendrá por ley capacidad para decidir sobre qué otra caja y bajo qué condiciones será la seleccionada para hacerse con la primera entidad financiera de su región, pero ha dado muestras de que ejercerá presión política para ser escuchado. El Ejecutivo socialista que preside José María Barreda ha demandado que la entidad resultante de la operación «siga teniendo una clara referencia» en la región.
María Luisa Araújo, vicepresidenta y consejera de Economía, ha dejado caer incluso que la adquisición de Caja Castilla-La Mancha (CCM) debería conllevar el compromiso de mantener la actual sede de Cuenca. «Vamos a defender que la Caja siga siendo un instrumento al servicio de pequeños y medianos empresarios, que se sigan garantizando los puestos de trabajo, que siga teniendo una referencia clara en la región, y en ese sentido no se nos ocurre mejor referencia que la propia ciudad de Cuenca, donde la Caja tiene su sede; es importante que se siga conservando en el futuro», ha dicho María Luisa Araújo.
A decir de la consejera castellano-manchega, lo que el Ejecutivo de Barreda defiende «es, en definitiva, que la entidad esté implicada e involucrada en los grandes proyectos de la región». Uno de ellos, el aeropuerto de Ciudad Real, el primero de promoción privada de España, ha tenido un impacto relevante en el deterioro de la entidad. CCM tomó una participación del 30% en el aeródromo y apoyó con fuertes créditos y avales un proyecto que no ha conseguido despegar en plena crisis de la navegación aérea.
Caja Cantabria, por su parte, anunció ayer formalmente su propósito de llegar durante el primer semestre de 2010 a un acuerdo con otras entidades para acogerse al modelo SIP (sistema institucional de protección), opción que supone una alianza en la que las entidades participantes forman un «holding» para compartir ciertas actividades (acceso a los mercados mayoristas del dinero, calificación de solvencia, control de riesgos...) al tiempo que cada caja mantiene su propia gestión, red de oficinas, plantilla, obra social... Es la vía que ya han utilizado Caja Navarra y Caja Canarias. La de Cantabria quiere invitar a otras cajas de regiones uniprovinciales y semanas atrás mostró interés por citar a Cajastur.