Madrid / Oviedo, E. P. / J. C.
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, anunció ayer la prórroga de las ayudas directas a la adquisición de automóviles hasta final del presente ejercicio en las condiciones actuales y confirmó que este programa de incentivos (el llamado Plan 2000E) se mantendrá durante el próximo ejercicio, aunque no precisó si tendrá exactamente las mismas características que el vigente actualmente.
Para prorrogar el plan hasta final de año se dispondrá de una dotación presupuestaria de 40 millones de euros que permitirá financiar la compra de 80.000 vehículos en las condiciones actuales. Para 2010 se ha incluido, dijo, en los Presupuestos Generales del Estado unas enmiendas para mantener este tipo de incentivos a la adquisición de automóviles, aunque no concretó las condiciones porque aún no están definidas al encontrarse en trámite parlamentario. Además, confirmó que existen avales y garantías para la automoción en los Presupuestos por un importe de 1.000 millones de euros.
También explicó que la prolongación del Plan 2000E se debe al éxito obtenido por esta iniciativa, «que ha logrado dar la vuelta al mercado del automóvil en España». Desde su aplicación, el mercado español, que fue uno de los más afectados por la crisis, ha pasado de descensos de matriculaciones de más del 40% a incrementos por encima del 20%.
«El Plan 2000E fue dotado con 100 millones de euros y Fitsa, el organismo que gestiona las ayudas, nos avisa de que está próximo a su finalización, puesto que ya se han financiado el 99% de las operaciones previstas», apuntó Sebastián, al tiempo que subrayó que esta medida «ha sido un éxito rotundo» y ha superado las expectativas iniciales. Por ejemplo, en Asturias las ventas de coches aumentaron en septiembre el 44,62% respecto al mismo mes de 2008.
Sebastián pidió a los fabricantes de coches y a todas las regiones que se sumen a esta prórroga. En el caso de Asturias, tanto los concesionarios de automóviles como el Principado ya habían tomado la decisión de prorrogar sus ayudas hasta final de año.
Las ayudas consisten en la concesión de 2.000 euros (1.000, aportados por el fabricante; 500, por el Gobierno de España y 500, por la comunidad autónoma) por la compra de un vehículo con un precio de hasta 30.000 euros y con emisiones no superiores a 149 gramos de CO2, a cambio de achatarrar vehículos con al menos 10 años de antigüedad o 250.000 kilómetros recorridos.
Todas las patronales del sector (Faconauto, Ganvam, Anfac y Aniacam) aplaudieron la decisión.