Mieres del Camino,
Andrés VELASCO
Abordar un nuevo proyecto empresarial nunca es fácil, ni siquiera teniendo el respaldo de una compañía con medio siglo de historia. Y menos aún cuando la situación económica del país invita a nadar y guardar la ropa y a no poner en riesgo ni un céntimo de euro. Sin embargo, algunos empresarios todavía apuestan por el desarrollo de sus firmas y por abordar nuevos retos, como el que la firma Cobalto Madera y Aluminio, S. L. ha iniciado en el polígono de Argame, en Morcín.
La compañía, que tiene su sede en Valladolid, busca una diversificación, pasando de suministrar sólo a constructores a emprender un proyecto en el que desde Morcín, y bajo la marca comercial de Kerko Ventanas, se comercializarán sus productos a través de más de 250 distribuidores por toda España.
El director comercial de la fábrica de Morcín, Alejandro Hernández, explica que «tras explotar la burbuja inmobiliaria y realizar varios estudios de mercado, consideramos que el sector que empuja es el de la renovación de ventanas, puertas y los productos que nosotros ofertamos, y por ello vimos que era la oportunidad de abrir una fábrica de cara a comercializar los productos directamente con los particulares a través de distribuidores».