Oviedo / Madrid
España saldrá de la crisis «en una situación muy distintas a como entró y con un patrón de crecimiento diferente», con un mayor peso de las exportaciones y menor de la demanda interna, pronosticó ayer el secretario de Estado de Economía, el ovetense José Manuel Campa, quien precisó que «un porcentaje no trivial de nuestra economía» (en torno a un 4%) « no va a poder seguir haciendo lo mismo que antes» y que «tendrá que pasar desde la construcción inmobiliaria a otros sectores más orientados a la demanda externa».
El número dos del Ministerio de Economía aseveró que la reestructuración del sistema financiero español «debe producirse cuanto antes» y que las mejores fusiones entre cajas serán aquéllas que mejor posibiliten la racionalización de la red comercial y que, para ello, la opción óptima sería la unión de cajas de distintas regionales y no de la misma comunidad autónoma.
Sobre la pugna entre distintas tendencias y estamentos del PP para hacerse con el control de la presidencia de Caja Madrid, el secretario de Estado sostiene que el Gobierno no opina sobre personas pero que, a juicio del Ejecutivo, lo que más convendría a los intereses del sector financiero y de la propia caja sería la elección de «una persona que ayude al buen funcionamiento del sistema».
El economista y catedrático asturiano, secretario de Estado desde el pasado 18 de mayo, aseguró ayer, en declaraciones al diario madrileño «ABC», que la economía española volverá a registrar tasas positivas de crecimiento a partir del segundo trimestre de 2010, aunque éstas serán aún «muy débiles» en esa fecha, por lo que para entonces aún no podrá producirse la recuperación del empleo. Para que esto ocurra, dijo, se precisarán tasas de crecimiento del PIB superiores.
La subida del IVA la atribuye Campa a la evidencia de que España ya no podrá seguir contando con el mismo volumen de ingresos fiscales que había generado la actividad inmobiliaria en las últimas décadas, «por lo que vamos a necesitar un ajuste estructural en términos fiscales». Campa niega que la subida del IVA entrañe falta de progresividad: «La progresividad no se mide por los ingresos, sino por los gastos o por la combinación de ambos. Estos presupuestos son muy progresivos».
Campa señala que hay «segmentos concretos» (pymes y autónomos) que siguen teniendo dificultades para acceder al crédito.