Madrid, Europa PRESS
Un informe pericial a petición del juez atribuye «razonabilidad» a los 1,2 millones de euros de presunto sobreprecio pagados en 1999 por Banesto a la familia Rato por la compra del 42,9% de la empresa asturiana Aguas de Fuensanta. El perito dice que la metodología de valoración, «aunque discutible», no es desproporcionada. En la causa penal por presunto trato de favor de Banesto a los Rato, están imputadas 16 personas, entre ellas Rodrigo Rato y sus hermanos, y los banqueros Emilio y Jaime Botín.