Madrid, Agencias
El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó ayer la nueva ley de Servicios de Pago, por la que se declara nula toda cláusula que impida a los comerciantes «exigir el pago de una cuota adicional u ofrecer una reducción por la utilización de un instrumento de pago específico», con lo que se reconoce la posibilidad de aplicar recargos a las operaciones con tarjeta. Sin embargo, el Gobierno se reserva la facultad de «limitar» o incluso prohibir el recargo por parte de los comerciantes sobre determinadas operaciones abonadas con tarjetas de crédito si se considera oportuno.
Varias organizaciones de consumidores señalaron que la nueva ley encarecerá las compras con tarjetas, por lo que recomiendan pagar en efectivo. «Es una medida cobarde», señaló Rubén Sánchez, presidente de Facua. Desde la UCE se apunta que «grabar el precio de un producto al consumidor es inaceptable e inasumible». La diputada socialista María Jesús Vázquez ha negado que este artículo imponga la «obligación» de cobrar un porcentaje de recargo.