Oviedo, L. G.
La oferta de Cajastur para hacerse con Caja Castilla La Mancha (CCM) incluye la petición de dinero del Fondo de Garantía de Depósitos para sanear la entidad intervenida por el Banco de España y desplegar la operación diseñada por la entidad asturiana que preside Manuel Menéndez. El nivel de ayudas que soliciten los aspirantes a la compra de CCM es uno de los asuntos más relevantes que tomará en cuenta la autoridad financiera nacional al decidir la oferta ganadora. Ayer aún se mantenía la expectativa de que la aragonesa Ibercaja se sumara a Cajastur y a la vasca BBK en la puja por la caja manchega.
El Banco de España ha dejado ver que al adjudicar CCM valorará que la oferta seleccionada sea sólida para encarar los problemas de la entidad castellano-manchega, solvente y con garantías y que tenga el menor coste posible para los contribuyentes. La entidad que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez quiere, además, que la aportación de ayudas, de ser necesaria, se haga a través del Fondo de Garantía de Depósitos y no del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), circunstancia que por sí misma acota el uso de dinero público en sentido estricto porque el comentado fondo de garantía se nutre de dinero aportado por las cajas de ahorros, no por el Estado.
Recientemente, la dirección de BBK llegó a sugerir que la integración de Caja Castilla La Mancha podría realizarse sin recurrir a los fondos de rescate. Una vez presentada su oferta no ha trascendido si efectivamente la caja vizcaína incluye o no la petición de dinero extra para sanear las maltrechas cuentas de CCM, que ha suavizado sus pérdidas y contenido la morosidad últimamente con la gestión de los administradores designados por el Banco de España.
Con todo, la caja manchega tenía mediado el año una morosidad superior al 14% y el crédito de dudoso cobro supera los 3.000 millones de euros. Algunas informaciones periodísticas han señalado, citando fuentes financieras, que equilibrar la caja manchega y su ruinosa corporación empresarial puede requerir desembolsos superiores a los 2.000 millones de euros para elevar los recursos propios y con ello el coeficiente de solvencia. Hasta ahora, la caja que presidió hasta la intervención el ex diputado socialista Juan Pedro Hernández Moltó ha recibido 1.300 millones del Fondo de Garantía de Depósitos, a través de una compra de participaciones preferentes. Dinero que habrá de ser devuelto. Asimismo, la caja utilizó hasta junio, para hacer frente a sus necesidades provisionales de liquidez, avales del Estado por valor de 1.500 millones más.
¿Cuántas ayudas necesitará Cajastur para su operación? La dirección mantiene reserva absoluta sobre este extremo, que no se explicitó durante la reunión del consejo de administración del pasado viernes. Sí se sabe que Cajastur ha propuesto que Caja Castilla La Mancha se convierta de hecho en una filial del grupo Cajastur. Sería mediante una nueva sociedad que tendría una capitalización de unos 4.000 millones de euros y que utilizaría como soporte legal una licencia bancaria que la caja asturiana adquirió en 1999 (la del antiguo Banco del Noroeste). De ser elegida la oferta asturiana, esa nueva filial, con sede en Castilla-La Mancha, estaría participada el 75% por Cajastur y al 25% por CCM, que se mantendría como sociedad tenedora de acciones y para la obra social.
BBK ha optado por una solución societaria parecida, distinta a la fusión por absorción que de salida sugirió el Banco de España. La caja vasca, al igual que la asturiana, quieren evitar que una fusión en sentido estricto con una caja tan grande -el tamaño de CCM casi dobla el de Cajastur- termine por alumbrar una entidad que quedaría bajo control manchego y no al mando de la entidad oferente, la que aporta la solvencia y la gestión eficiente. Falta por saber qué modelo societario planteará Ibercaja, si es que finalmente la entidad aragonesa confirma la que sería la tercera oferta por CCM. La opción de Ibercaja cuenta con amplios apoyos en Castilla-La Mancha (gobierno, patronal, sindicatos...) y se perfila como la principal rival de Cajastur.
Cajastur
Ha propuesto una fórmula de una «integración parcial». Supone que no es directamente Cajastur, sino una sociedad controlada por ella la que absorbe la caja manchega.
BBK
Presenta una oferta semejante, mediante una sociedad instrumental para dejar a salvo el control vasco del grupo.
Ibercaja
La caja aragonesa elaboró una tercera oferta cuya presentación aún no ha confirmado.