Lne.es » Economía
 Noticia anterior   Noticia siguiente 

El «método Menéndez»

La presidencia de este catedrático salense abrió paso a la compra de HC por EDP y a la de Naturgas, además de impulsar la expansión territorial de la caja asturiana

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
La Caja de Ahorros de Asturias nació de una fusión. Fue el 17 de junio de 1946 cuando el «Boletín Oficial del Estado» publicó la orden del Ministerio de Trabajo, con fecha del 28 de mayo, por la que se daba luz verde a la fusión del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Oviedo con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal de Gijón, que se integraban en una sola. Por sus características ha sido un pilar de la economía asturiana. No sólo porque atendiera a las economías domésticas, sino por lo que su apoyo representó en distintos momentos para impulsar la industria de la región; pero ha sido en los últimos años, bajo la batuta de Manuel Menéndez, cuando ha vivido su mayor expansión, que culmina con la operación sobre Caja Castilla-La Mancha.

La Caja, como denominan los asturianos a la entidad financiera regional, vivió numerosas vicisitudes, especialmente en la crisis de los años setenta, que en Asturias se prolongó década y media más. Hasta 1975 el crecimiento de los depósitos había sido inferior al de la banca, pero entre esa fecha y 1980 la entidad avanza en esta área de negocio y supera a los bancos, con lo que inicia un cambio de tendencia que se revela en sus cifras, al aproximarse al millón de cuentas de ahorro.

En 1980 aún no tenía oficinas en 25 de los 78 municipios asturianos, pero dio prioridad a un exhaustivo plan de saneamiento con el que duplicó a la media de las cajas españolas en su esfuerzo de saneamiento de créditos y valores, un esfuerzo que se vio reconocido año tras año con un avance lento y seguro de crecimiento en la región, sin dejar al margen el apoyo a las empresas y grupos industriales de la región.

Manuel Menéndez llegó a la presidencia de Caja de Ahorros de Asturias en febrero de 1995, y, pese a su reconocida labor, en marzo del año 2000, fruto de la aplicación de la ley de Cajas 2/2000, es destituido del cargo por el que entonces se denominó «decretazo» del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, pero sólo unos meses después, con el apoyo del sector guerrista del PSOE y del PP, volvió a la presidencia de la entidad financiera asturiana.

Y fue en esta nueva etapa cuando Manuel Menéndez implantó, según afirman en la Caja, un sistema de trabajo y de gestión propia de una entidad financiera enfocada a ganar recursos para luego expandirse. En 2002 Cajastur ya se había disparado en el «ranking» del sector de cajas y se colocaba en los puestos de cabeza por primera vez en su historia. Por eficiencia y rentabilidad, ya era la sexta del país, pero en calificación crediticia sólo la superaban la vasca BBK y Cajamurcia. Era la culminación de una labor iniciada en ocho años precedentes, pero en 2002 consiguió mejorar en tres puestos respecto del año anterior y en ocho respecto del año 2000.

Era sólo el principio. En mayo de 2001 Manuel Menéndez fue nombrado también presidente de Hidroeléctrica del Cantábrico (HC), cargos que aún hoy compagina (en Cajastur acaba de ser reelegido para otros seis años y en HC para cuatro más). La combinación permitiría uno de los grandes hechos económicos de la región. Fue en julio de 2004 cuando la eléctrica portuguesa EDP se hace con el 95,7 por ciento de HC a cambio de que Cajastur se haga con el 5,53 por ciento de la lusa, convirtiéndose en su primer socio no enteramente público. Era el resultado de desarrollar acuerdos precedentes entre Cajastur y EDP que pusieron fin al convulso proceso de opas que vivió HC. A partir de esta asociación, siempre con Cajastur como socio-accionista, comenzaría la expansión de HC Energía.

Otro de los grandes saltos de HC con Menéndez en la presidencia fue la compra de Naturgas, de raíz vasca, al ganar la privatización de su participación mayoritaria en pugna con Iberdrola. Esta filial se ha convertido en el principal operador gasista de Cantabria, pero extiende sus tentáculos por Asturias, País Vasco, Cataluña, Castilla y León, Extremadura, Madrid, Murcia y Navarra.

Todo ello, acompañado de una expansión sin precedentes de Cajastur, con 1.901 empleados al cierre de 2008 y 643 oficinas en 24 provincias. La entidad asturiana mantiene, además, participación accionarial en Telecable, del que es accionista mayoritario, Capsa, Gam, Enagás, Indra y Ence, y una importante actividad a través de su Obra Social y Cultural. Y ahora, Caja Castilla La Mancha.

COMPARTIR
 
Fena







Economía 2.0

BLOG - JAVIER GARCÍA
     CONÓZCANOS: CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS|CONTRATAR  
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas