Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
El paso de gigante dado por Cajastur al hacerse con Caja Castilla La Mancha cosechó ayer aplausos y alabanzas entre prestigiosos economistas asturianos. En sus valoraciones coincidieron al destacar la «ingeniosa» operación pergeñada por el presidente de la caja asturiana, Manuel Menéndez, y su equipo, así como en el mensaje positivo que se traslada al conjunto del país sobre la alta competitividad de las empresas asturianas, también en el sector financiero. Y otro mensaje: el éxito de una caja radica en la profesionalidad de sus gestores, que deben alejarse de la política.
Juan Velarde, catedrático y premio «Príncipe de Asturias», destacó la «ingeniosa operación financiera» que permitirá a la caja asturiana protegerse de los efectos de los negocios más ruinosos de la caja manchega. «Una fusión hubiera supuesto la mezcla de Cajastur y de CCM, lo que hubiera sido un disparate. Pero mantener los dos negocios separados, con el control de unos buenos gestores como han demostrado serlo los directivos de Cajastur, es garantía de éxito». Y puso un ejemplo: Cajastur y HC Energía con la eléctrica lusa EDP. «Son dos negocios distintos y un mismo presidente. Los resultados obtenidos hasta ahora son evidentes». «De nuevo hay que ponerle otra medalla a Manuel Menéndez», sentencia Velarde.
Luis Garicano, profesor de Economía y Estrategia en la London School of Economics, y premio «Fundación Banco Herrero», explicó la importancia del tamaño que ahora alcanzará Cajastur. «Cuanto mayor es una entidad, mas sólida es la seguridad de que el Estado no dejara a la entidad caer, y por tanto es más fácil acceder a los mercados de capitales». Garicano añade que la operación tiene otras dos ventajas. «El apoyo importante del Fondo General de Depósitos, y la transparencia absoluta de las cuentas de CCM. La mora de CCM es del 17 por ciento, mientras que la siguiente peor es del 7 por ciento. Esto no es porque CCM sea tanto peor, sino porque al estar intervenida, sus cuentas son más transparentes. Por tanto, Cajastur no va a tener ninguna sorpresa desagradable al entrar en la gestión de la caja». Este economista añade que «la operación refleja lo razonable de la estrategia de no politizar las cajas y de separar las decisiones de gestión de las políticas, sobre todo en el nombramiento de gestores. CCM ha sido la peor en esto; Cajastur, una de las mejores».
Francisco González, catedrático de Economía Financiera y decano de la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo, alabó la operación porque «es una gran oportunidad para que Cajastur amplíe su tamaño, que debe ser un objetivo en sí mismo». Pero además aplaudió «la forma en que se ha hecho, buscando un mecanismo que permite preservar los órganos de dirección y control de Cajastur». González destacó la importancia de ganar tamaño como lo va a hacer la entidad financiera asturiana. «Eso supone repartir los costes fijos, poder acudir a mercados internacionales, desarrollos informáticos y una menor necesidad de reestructuración. Además, la mejor calificación de "rating" permite obtener financiación más barata». Y hay un tercer elemento importante: «Se va a extender la habilidad directiva de los gestores de Cajastur, lo que conlleva más capacidad de desarrollo».
Joaquín Lorences, catedrático de Fundamentos de Análisis Económico de la Universidad de Oviedo aportó la visión más optimista. «Esta operación es la prueba de que en Asturias sabemos hacer las cosas muy bien. Cajastur no fue a por CCM, sino que fue el Banco de España el que la invitó a participar y presentó el proyecto más viable. Ha sido elegida para colaborar en la solución a la crisis y reorganización financiera del país. Cada vez son más las empresas y actividades asturianas con éxito nacional e internacional porque sabemos hacer bien las cosas, tenemos actividades productivas altamente competitivas y Cajastur es otro ejemplo más».
Miguel de la Fuente, decano del Colegio de Economistas, destacó que la operación es «una magnífica noticia para Asturias, que además supone un enorme aporte de confianza para Cajastur, que gestiona la mayoría de los ahorros de los asturianos. Es un premio a la buena gestión del equipo directivo de la Caja, que demuestra ingenio y que se pueden hacer las cosas muy bien con profesionalidad y sin intereses partidistas».
Florentino Felgueroso, Doctor en Economía, profesor en la Universidad de Oviedo e investigador de la Federación de Estudios de Economía Aplicada, coincidió en remarcar «la eficiencia de los gestores de Cajastur, que se han alejado de la política y tienen experiencia y capital humano para lograr más éxitos».