Oviedo, Marián MARTÍNEZ
La gallega Caixanova y Cajamurcia tratan de convencer a Cajastur para una posible fusión virtual, como se denomina en el sistema financiero al Sistema Institucional de Protección (SIP). «Se está hablando, aunque ahora puede ser más complicado», reconocieron ayer fuentes de la entidad asturiana. La razón es que el Banco de España acaba de adjudicar Caja Castilla La Mancha (CCM) a Cajastur. Pero eso no parece ser impedimento para analizar otras posibilidades, según admitieron estas fuentes. «Cajastur sigue atenta a las oportunidades que ofrece el mercado», afirmaron. Su elevada solvencia y baja morosidad se lo permiten. Además, ahora tiene tamaño (la octava del país). Eso sí, las mismas fuentes matizaron que en estos momentos «lo que más nos ocupa y preocupa es la operación con CCM».
La SIP, o fusión virtual, consiste en que las cajas participantes podrán compartir servicios y establecer garantías recíprocas, controlando el riesgo del crédito y de las garantías individuales a través de un órgano central de coordinación de carácter individual e independiente. La ventaja de este sistema es que las entidades que se impliquen mantienen sus órganos de gobierno, marcas, red de oficinas y empleos, ya que jurídicamente son independientes.
La entidad más proclive a esta fusión virtual parece ser Caixanova, interesada en encontrar novios que le eviten emparejarse con Caixa Galicia, una entidad de mucho mayor tamaño y con la que correría el riesgo de que una fusión quedase al final en una pura absorción.
Cajamurcia, por su parte, necesita la fusión virtual para evitar una posible absorción por parte de otras entidades. Y es que el Gobierno valenciano está animando a Bancaja, Caja Mediterráneo (CAM) y Caixa Ontenient a fusionarse para luego absorber a Cajamurcia.
Las negociaciones de Caixanova con Cajamurcia arrancaron en el verano y, según fuentes del sector, ya entonces se iniciaron los contactos con Cajastur, que reiteradamente ha repetido que está «atenta a las oportunidades que ofrece el mercado». Después el Banco de España invitó a la entidad asturiana a participar en la adjudicación de CCM, con la que finalmente se hizo.
La práctica imposibilidad de que Caixanova y Caixa Galicia se fusionen llevó ayer al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, a abrir por primera vez la puerta a permitir «alianzas» de las dos cajas gallegas con otras entidades foráneas, aunque advirtió de que no consentirá que eventuales uniones muevan de Galicia «el centro de decisión» de sus cajas de ahorro. «Dos cajas solventes con alianzas, que no fusiones, con otras cajas, es una posibilidad que está sobre la mesa desde hace tiempo», explicó.
Por su parte, fuentes de la caja murciana admitieron en declaraciones a «La Opinión de Murcia», del mismo grupo editorial que LA NUEVA ESPAÑA, que «con Caixanova ha habido contactos verbales», aunque matizaron que «no nos hemos llegado a reunir ni hemos intercambiado información». Pero mostraron su predisposición a una fusión virtual. «A las cajas que por motivos económicos no necesitamos fusionarnos o las que podemos evitarlas o no tenemos presiones políticas para ello nos queda la alternativa de recurrir a alianzas como las que se plantean con las SIP, con las que podemos mantener nuestra identidad y la labor de nuestra obra social, a la vez que adquirimos más fortaleza financiera». El ejemplo a seguir es, según las mismas fuentes, el que han desarrollado las cajas de Canarias y Navarra.
Cajastur
La entidad financiera asturiana obtuvo en el primer semestre del año un beneficio neto de 104,4 millones de euros, el 9,54 por ciento más que un año antes. La morosidad se sitúa en el 2,53 por ciento, la mitad que la media de las cajas y entre las más bajas del sector.
Caixanova
Surgió de las fusiones de Caixavigo, Caixa Orense y Caixa de Pontevedra. Posee el 50 por ciento del Banco Gallego, con el que suma un volumen de negocio de 50.000 millones de euros. La entidad gallega cerró el primer semestre de este año con un beneficio antes de impuestos de 65,3 millones de euros y la morosidad alcanzó el 4,66 por ciento.
Cajamurcia
La caja de la Comunidad de Murcia obtuvo en el primer semestre de este año un beneficio de 115 millones de euros y mantiene su morosidad en el 2,25 por ciento de los créditos, lo que la sitúa entre las entidades más solventes del país, según la entidad.