Toledo, Agencias
El director general del Grupo Caja Castilla La Mancha (CCM), Xabier Alkorta, aseguró ayer que el proyecto de integración parcial con Cajastur no es una «nebulosa», sino algo viable con «un socio con el que compartimos muchas cosas» y añadió que quien no lo respalde en la asamblea de CCM «tendrá que asumir las consecuencias de no aprobar un proyecto que en este momento es el mejor».
Alkorta tranquilizó a su vez a los sindicatos de CCM: Cajastur, dijo, «necesita a los profesionales de CCM». «No tenemos ninguna duda de que la sensibilidad de Cajastur va a dar cabida a las aspiraciones que se están defendiendo», y más cuando apenas hay «solapamiento» de oficinas. También elogió «el esfuerzo de imaginación» que ha hecho Cajastur para, en el «marco de rigidez de la legislación vigente», diseñar una operación «sin perder la esencia de lo que es una caja, un concepto territorial y la relación con pymes». «Ha sabido moverse en un terreno no fácil», indicó. «Tenemos un buen socio» y es «la mejor opción posible», concluyó. Admitieron, no obstante, la complejidad del proceso, «abierto a múltiples cambios jurídicos y legislativos».
Y Gorka Barrondo, director general de Cajas Castilla La Mancha, sostuvo que Cajastur «ha sido muy audaz», lo que es, señaló, una prueba de «confianza en CCM». Barrondo se felicitó de que la caja manchega pase a pertenecer a un grupo «más solvente».
Alkorta y Barrondo desvelaron que ya se han reunido con la dirección y el presidente de Cajastur, y sostuvieron que con la oferta asturiana «vamos a mantener la estructura de red, de empleados, de servicios». Ambos directivos negaron que CCM va a quedar como «un banco malo», con la titularidad de los negocios ruinosos, mientras Cajastur pasará a controlar el 75% de la actividad exclusivamente financiera de la entidad manchega. Ambos aseguraron que CCM se quedará con un «balance importante» y con «activos muy buenos», caso de Isolux Corsan, Aernova, García Carrión e Incarlopsa.
CCM, señalaron, hará su aportación de capital a Liberta no con dinero, sino con la entrega de su negocio «tanto de sus activos, excepto las participaciones financieras, y todos los pasivos, excluyendo una pequeña parte de financiación de mercado que tenga que quedar en la caja para equilibrar su balance». Entre los trabajadores existe la inquietud de que, al ser Liberta jurídicamente un banco, puede llegar a ser vendido en el futuro por Cajastur.