Oviedo, José Luis SALINAS
El número de familias y empresas que se declararon en quiebra se rebajó durante el tercer trimestre en comparación con el anterior por primera vez en los últimos dos años. Desde septiembre de 2007 las compañías asturianas que se han acogido al concurso de acreedores por no poder hacer frente a los pagos se ha ido incrementado de forma constante. Bajan las quiebras, pero el número de compañías que regularon de empleo se triplicó en el último año. En 2009 hay 15.000 empleados afectados.
Según los datos que divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) en lo que va de año 57 empresas asturianas se han declarado en quiebra, 9 de ellas durante el tercer trimestre, 16 menos que en el segundo. Entre enero y septiembre 22 familias se acogieron al concurso de acreedores, de las cuales 7 lo hicieron en el tercer trimestre.
Ricardo San Marcos, consejero en Asturias del Registro de Economistas Forenses de España (Refor), asegura que el perfil de la empresa asturiana en concurso de acreedores es una compañía con menos de dos millones de facturación y menos de 50 trabajadores. Según el instituto de estadística, de los nueve concursos del tercer trimestre, dos fueron de empresas relacionadas con la industria y otras tantas con la construcción.
El Gobierno ha iniciado una reforma de la ley concursal con el objetivo de hacerla más ágil para las empresas. San Marcos asegura que la normativa «se creó en una época de bonanza económica, pero ha respondido bien a pesar de la avalancha de concursos de los últimos meses». Sin embargo, apunta que sólo en el 18 por ciento de los procesos el empresario consigue llegar a un acuerdo con sus acreedores.
Otro de los puntos que el registro de economistas forenses considera que debe reformarse es la duración de los concursos, que en muchos casos es demasiado larga para las empresas. «Es necesario modificar algunos aspectos como el de que las empresas que están atravesando una suspensión de pagos no puedan optar a los concursos para obras convocadas por la Administración, eso es dejarlas en inferioridad», indica San Marcos.
A nivel nacional, el número de empresas y personas que se declararon en concurso de acreedores se situó en 1.095 en el tercer trimestre del año, un 36,6 por ciento menos respecto al trimestre anterior, mientras que en comparación con el mismo período de 2008 crecieron el 29 por ciento. El número de familias que se declaró en quiebra a nivel nacional fueron 186, mientras que el de empresas ascendió a 909.
Lo que no se rebaja es el número de empresas que tiran de los expedientes de regulación de empleo para hacer frente a la crisis a la espera de que se recupere la demanda. Según las estimaciones que maneja el Refor, hasta el mes de septiembre se pusieron en marcha 520 regulaciones de empleo en Asturias, lo que supone triplicar la cifra del mismo período del año anterior. El número de trabajadores que se han visto afectados por uno de estos expedientes se multiplicó por 15. Pasó de apenas mil trabajadores hasta el tercer trimestre de 2008, y ahora asciende a unos 15.000.