Oviedo, Marián MARTÍNEZ
Oviedo, M. MARTÍNEZ
Arcelor-Mittal prevé reducir su plantilla en Asturias en un millar de trabajadores en los próximos tres años, para dejarla en unos 5.000 empleados. En principio, la fórmula de salida será mediante prejubilaciones, que no necesariamente deben ser por contrato relevo, pendientes de negociación. La medida afectará, según la idea inicial y aún sin determinar, a los nacidos en 1950, 1951 y 1952, que sumarán entre 1.200 y1.400 trabajadores. El fracaso del plan de bajas voluntarias, que en el resto de países europeos fue un éxito, influye en la decisión de buscar otras fórmulas legales para reducir el número de puestos de trabajo.
La dirección de Arcelor-Mittal indicó ayer que «no hay ninguna decisión oficial adoptada, y todos los asuntos que afectan a la plantilla se negocian primero con las organizaciones sindicales, que son a las que primero se les comunica», indicó un portavoz de la compañía.
La decisión sobre el número de puestos de trabajo que se reducirán la adoptará la cúpula de la compañía para Europa. Otra cosa será la fórmula legal que se utilice para la salida de los trabajadores, ya que no necesariamente será mediante contrato relevo y, en todo caso, será negociada con los sindicatos.
La dirección de la multinacional ya ha lanzado varios mensajes sobre las dificultades que atravesarán las plantas europeas de cara al año 2010, pese a la recuperación que se prevé en los mercados. La última vez que se realizó esta advertencia fue en el comité europeo restringido que se celebró en Luxemburgo hace unos días y en el que la dirección de Arcelor-Mittal aseguró que el año próximo será «duro».
El pacto entre la dirección de la empresa y las organizaciones sindicales establece que en el último trimestre de cada año se negociarán las condiciones de prejubilación del año siguiente. Pero de momento aún no hay reuniones convocadas.
Este año se están prejubilando los trabajadores nacidos en 1949, así que en el próximo ejercicio dejarán la empresa los que nacieron en 1950. Para este año está previsto incorporar con contratos relevo 300 trabajadores de las auxiliares, según lo pactado con los sindicatos.
El problema radica en que si la empresa tiene prisa por reducir el número de empleos tendrá que buscar fórmulas legales para los nacidos en 1951 y 1952, y no le serviría el método de los contratos relevo, que supone tener cumplidos los 60 años y la sustitución de cada persona que se va por otra con la misma categoría laboral.
Arcelor-Mittal y los sindicatos iniciarán este mes las negociaciones para abordar la ampliación del expediente de regulación de empleo (ERE) otros seis meses, hasta el verano de 2010. El encuentro aún no tiene fecha, pero los sindicatos ya han advertido de que para empezar a hablar exigirán un plan industria, con inversiones y las previsiones de plantilla.
Gonzalo Urquijo, director general de Arcelor-Mittal y único representante español en la cúpula de la compañía, avanzó el deseo de prorrogar el ERE el mismo día en que la compañía anunció su regreso a los beneficios en el tercer trimestre del año (631 millones de euros), aunque los malos resultados de los dos trimestres anteriores arrojan unos resultados acumulados de enero a septiembre de números rojos (-697 millones de euros). El alto ejecutivo justificó las intenciones de la compañía en los beneficios que supone la flexibilidad que permite el ERE para adaptarse a las necesidades del mercado. E incidió en la necesidad de lograr un acuerdo con los sindicatos.
El Ministerio de Trabajo aprobó el ERE de Arcelor-Mittal el pasado mes de junio para la totalidad de su plantilla en España, unos 12.000 trabajadores. De ellos, unos 6.200 están en Asturias y en la actualidad hay unos 2.400 en regulación.
La autorización, hasta el 31 de diciembre y prolongable por otros seis meses, considera la aplicación flexible del ERE en cada planta en función de las necesidades.
Los sindicatos sólo habían dado el visto bueno a una parte de la propuesta de la compañía: el plazo de aplicación y las condiciones económicas para los afectados, que rondan el 94 por ciento de las retribuciones brutas anuales. Sin embargo, se habían opuesto al plan de recortes, que en el caso de Asturias llega al 40 por ciento de la jornada laboral, que las organizaciones sindicales traducen a un porcentaje similar de la plantilla que finalmente se ha visto afectada, cumpliéndose así las peores de las previsiones posibles.
El ERE se empezó a aplicar el mismo mes de junio en que lo aprobó el Ministerio de Trabajo. La compañía inició el ajuste por las oficinas, incluyendo a directivos.