Madrid / Oviedo
El conocido como «contrato alemán», que propone una reducción de jornada compensada con un subsidio estatal para evitar un mayor aumento del paro, será previsiblemente uno de los principales elementos a debatir cuando se reanude el diálogo social en España. Este régimen de contratación es una de las fórmulas que los sindicatos han propuesto como alternativa al despido y que también podría aceptar la patronal, mientras que el Gobierno ya ha dicho que será una de las primeras cuestiones a debatir en las negociaciones tripartitas.
Así lo aseguró ayer el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien consideró que puede haber un «amplio consenso» para abordar un nuevo sistema que permita a las empresas hacer «suspensiones de horarios» como ocurre en Alemania.
El régimen de contratación «Kurzarbeit» -trabajo reducido- bajo el que están empleados 1,1 millones de alemanes, tiene como fin evitar la creación de más parados, que resultaría más costoso, y en el caso de algunas empresas la pérdida de obreros especializados que luego sería más complicado recuperar. El sistema viene a suponer que el asalariado trabaja menos horas y obtiene sus ingresos por dos vías: la parte del salario que paga la empresa y un subsidio que abona el Estado.
El diálogo social entrará en ese y otros asuntos una vez que se despejen las conversaciones sobre la negociación colectiva. Ayer, la patronal CEOE dio luz verde a un acuerdo genérico con los sindicatos para desbloquear los convenios pendientes de 2009 y al que deben seguir nuevas conversaciones para fijar los criterios de 2010 y 2011. El presidente de la patronal asturiana FADE mostró ayer su confianza en que se agilicen los convenios que están por firmar en la región.