Oviedo, José Luis SALINAS
El anuncio de Arcelor-Mittal de trasladar parte de su producción de la planta vizcaína de Etxebarri a Avilés ha causado malestar entre los sindicatos vascos, que exigen a la multinacional que «justifique esta drástica medida». La dirección de la compañía anunció a los sindicatos que va a cerrar dos de las líneas (la de decapado y los trenes de laminación) de Etxebarri (Vizcaya), cuya carga de trabajo asumirá la factoría avilesina. La multinacional había anunciado que el traslado de la producción se haría de forma gradual a lo largo de las próximas semanas. Según el anuncio que realizó la compañía a las centrales, la producción se llevará desde Etxebarri a la fábrica asturiana en el plazo de dos años.
Fuentes de los sindicatos vascos aseguraron que las actuales líneas de decapado y de trenes de laminación necesitaban ciertas mejoras para poder mantener sus niveles de producción. El recorte de las inversiones que está aplicando el presidente del conglomerado industrial, el magnate indio Lakshmi Mittal, desde que comenzó la crisis dejó en el dique seco estas mejoras en la planta vasca.
El traslado de la producción a Asturias podría llevar la eliminación de unos 120 empleos de los 750 que tiene la planta vasca, según los primeros cálculos que manejan las centrales. Los sindicatos ya han mostrado su rechazo frontal a la medida y el próximo jueves mantendrán una nueva reunión con la dirección nacional de la multinacional para aclarar el futuro de la planta de Etxebarri, la mayor instalación de las que Arcelor tiene repartidas por el País Vasco. Según los planes que maneja la multinacional del acero la planta vasca se limitaría a la fase final de la fabricación de productos de hojalata.
CC OO aseguró que «los trabajadores no aceptarán ninguna medida por parte del grupo que carezca de las debidas garantías sociales y se debe presentar una propuesta seria que contemple la repercusión que una decisión de este tipo tendría para la fábrica de Etxebarri». La planta vasca, según señalan los sindicatos, viene sufriendo desde que comenzó la crisis económica una fuerte reducción de su producción por el retroceso de la demanda. UGT apuntó que de las 25.000 toneladas que se venían producido en la planta antes de la crisis económica ahora se vienen realizando unas 15.000.
El traslado
Los sindicatos vascos exigieron ayer a la dirección de la multinacional que «justifique su drástica medida» de trasladar la producción de las dos líneas que planea cerrar en Etxebarri (la de decapado y los trenes de laminación) a su planta de Avilés.
Progresivo
El traslado, según anunció la multinacional a los sindicatos, se hará de forma progresiva a partir de los próximos meses y, según los cálculos que maneja la compañía, podría estar culminado en el plazo de uno o dos años.
Inversiones
Los sindicatos venían reclamando a la empresa más inversiones en las dos líneas que ahora quiere cerrar la multinacional para conseguir mantener la actividad. El recorte de gastos que está llevando a cabo la multinacional desde que comenzaron las dificultades económica dejó las inversiones en el dique seco. La producción en Etxebarri también se recortó desde el inicio de la crisis.