Oviedo, José Luis SALINAS
La biotecnología busca hueco en Llanera. El parque tecnológico de este municipio asturiano acogerá la primera «bioincubadora» de la región en un nuevo edificio que se está comenzando a construir. El inmueble acogerá ocho nuevas compañías especializadas en la investigación en biotecnología, una rama de actividad de la investigación y el desarrollo (I+D) que más crecimiento está experimentando, según señalan los expertos. El proyecto tendrá un coste de unos tres millones de euros, de los que dos serán aportados por el plan del Gobierno central para el estímulo de la economía (el denominado Plan E), y está siendo desarrollado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA).
La nueva «bioincubadora» ocupará unos 1.264 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y estará anexa al actual edificio del Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI). Las plantas superiores serán las que acojan en los próximos meses a las ocho empresas que se instalen en él, que contarán con unos módulos con unas dimensiones entre 50 y 70 metros cuadrados.
También habrá una sala de instrumental común, en la que se instalarán frigoríficos, agua depurada y bombonas de gases. El inmueble también contará con una sala polivalente, que podrán utilizar las empresas que se instalen en él, con capacidad para unas cien personas.
La construcción del edificio tendrá un coste de 1,7 millones de euros, mientras que otros 1,2 millones irán destinados a su equipamiento y a la redacción de los proyectos técnicos necesarios.
«Es una importante inversión para el sector de la biomedicina», apuntó el director general del IDEPA, Víctor González Marroquín. Y añadió: «La transferencia del conocimiento de la Universidad a la empresa no es fácil, por eso tenemos que dar el máximo apoyo posible a este tipo de iniciativas». A juicio de Marroquín, «hace falta que este tipo de compañías tengan un mayor recorrido en la región».
Según anunció ayer Marroquín, el IDEPA participará en dos nuevos proyectos para el apoyo de la internacionalización de la actividad de la investigación y el desarrollo (I+D+i), cuyo presupuestos ascenderá a algo más de 6,8 millones de euros. Una de estas iniciativas es «Chemclust», en la que el IDEPA participa como socio, y que tiene el objetivo de mejorar la eficacia de las políticas regionales en el área de innovación para el sector químico. El director de este organismo resaltó que este sector tiene una gran importancia para la economía de la región. La otra será «Creator», un proyecto que, según resaltan desde el IDEPA, busca mejorar la competitividad de las economías regionales y asegurar la cohesión social ante el envejecimiento de la población. El presupuesto de este proyecto es de 4,9 millones de euros.
«El objetivo final de estas iniciativas», apunta Marroquín, «es el de formar consorcios entre empresas asturianas y europeas donde puedan salir nuevos contratos y se haga negocio».