Oviedo, M. M. / L. G.
Las dificultades de acceso a la financiación y, en el caso del mercado español, algunas incertidumbres sobre la regulación del sector energético han llevado a grandes empresas promotoras de parques eólicos a recortar o al menos ralentizar sus inversiones dentro y fuera del país. Ese panorama afecta «aguas abajo» a los fabricantes de componentes, entre ellos algunas destacadas compañías asturianas del metal.
Aunque una reciente decisión del Consejo de Ministros parece haber aclarado en cierto modo las expectativas de la energía del viento en España, fuentes de la patronal española del sector -la Asociación Empresarial Eólica- subrayaron que el declive en la construcción de nuevos parques y la cancelación de pedidos han conducido ya a varias empresas españolas a regulaciones de empleo. Ocurre, por ejemplo, en algunas fábricas de Galicia.
En Asturias, uno de los principales afectados es Duro Felguera. Según conoció este diario, fabricantes de aerogeneradores han recortado de manera drástica pedidos que tenían comprometidos con la filial Felguera Melt, que en Langreo monta bujes, rotores y ejes para los molinos.
Las dificultades alcanzan también a Arcelor-Mittal. La siderúrgica ha visto recortados los pedidos del tren de chapa gruesa de Gijón. Esta instalación sirve productos para fabricantes de componentes eólicos. Ls fuentes consultadas precisaron que la caída en la producción de chapa gruesa no ha sido tan intensa como en el caso de los contratos para la construcción naval.
El aparente pinchazo del «boom» eólico se ha producido de la siguiente manera, según fuentes empresariales: las dificultades de acceso a la financiación han llevado a las empresas eléctricas a ralentizar sus proyectos y a renegociar sus contratos con sus principales suministradores, aplazando y recortando pedidos; a su vez, los proveedores principales están renegociando también los contratos que habían suscrito con sus suministradores. Entre ellos, varios asturianos.
Un ejemplo es el caso de Iberdrola, que renegoció el contrato que tenía con Gamesa, principal suministradora de torres eólicas. Ahora, Gamesa hará lo propio con las compañías que le suministran, como es el caso de Windar Renovables, participada por el grupo Daniel Alonso, que en Avilés fabrica tubos para los molinos.
El sector confía en que el despegue económico de EE UU y sus planes para impulsar las energías renovables reanimen un negocio que da carga de trabajo a una decena de empresas asturianas.