Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
Las grandes empresas auxiliares de Arcelor-Mittal se han plantado y se han encarado con la multinacional siderúrgica. Daorje, Montrasa-Maesa y Montajes Nervión exigen a Arcelor subidas del precio de los contratos de hasta el 15 por ciento, para acabar con las pérdidas millonarias que vienen arrastrando en los últimos años. La multinacional ya ha ofrecido un incremento, pero las diferencias entre la demanda de unas y la oferta de la otra siguen siendo elevadas. De más del 7 por ciento, según explicaron fuentes próximas a las negociaciones. Mientras tanto, la consecuencia inmediata es que se ha paralizado la prejubilación de casi 300 trabajadores entre las auxiliares y la multinacional. Los sindicatos, que se mantienen al margen del conflicto entre empresas, exigen sin embargo una rápida solución para que se desbloquee el acuerdo que afecta a los trabajadores.
La reorganización pergeñada por la dirección de Arcelor-Mittal en Asturias, encabezada por el director de la compañía en el Principado, José Manuel Arias, supondrá dejar sólo una veintena de empresas auxiliares, la mitad de las que hay ahora. Pero, además, habrá sólo dos grandes bloques, uno en Avilés y otro en Gijón, que aglutinarán las labores de mantenimiento y producción. Precisamente las que desde hace años corren por cuenta de las tres grandes empresas subcontratadas por la multinacional.
Dos bloques, tres empresas. Esto significa que una de ellas, al menos en teoría, se quedará sin contrato. El problema es cuáles seguirán trabajando para la multinacional y en qué condiciones.
«Las pérdidas en los últimos años han sido de hasta 1,5 y 2 millones de euros al año. Mientras Arcelor sube los precios a sus clientes, a las auxiliares y a los proveedores les aprieta con unos contratos en condiciones leoninas y que incluso ha llegado a incumplir, generando pérdidas a las empresas, que han dicho que ya está bien», explicó una fuente próxima a la negociación.
La dirección de Arcelor-Mittal en Asturias no se niega a aumentar el precio en los contratos de las auxiliares, y de hecho hizo una oferta con una subida importante. Pero aun así, y siempre según las mismas fuentes, no cubre «ni de lejos las pérdidas de estos años ni permite afrontar lo que viene en el futuro». En otras palabras, y según las previsiones de las empresas, un año más de crisis y una subida salarial del 5 por ciento, que es lo que marca el convenio colectivo suscrito con los sindicatos y vigente en 2010.
La consecuencia inmediata de esta situación es que se ha paralizado el acuerdo entre Arcelor y los sindicatos para la plantilla de las auxiliares, que establece la incorporación de 300 trabajadores (200 este mismo año) a la multinacional siderúrgica, y una regulación de empleo previa a la prejubilación para otros 200. Además, unos 80 empleados de la siderúrgica que ya se tendrían que haber prejubilado mediante contrato relevo tampoco pueden dejar la compañía, porque sus relevistas son los que deberían entrar de las subcontratas.
«El problema es que hay empresas que no cubren gastos ni para pagar las nóminas porque no facturan lo necesario. Pero hay contratos mercantiles que atan a las partes y ninguna quiere rescindirlos si eso supone más pérdidas o más problemas», explicó otra fuente próxima a las empresas.
Las organizaciones sindicales se quieren mantener al margen de las negociaciones puramente mercantiles, pero sí han trasladado a las partes la necesidad de que lleguen pronto a un acuerdo.
«Lo importante para nosotros es que lleguen a un acuerdo pronto para desbloquear aquello que afecta a los trabajadores de la industria auxiliar. Hay muchas personas y muchas familias pendientes de ello», afirmó Javier Campa, de UGT.
Nicomedes Sánchez, de CC OO, incidió en «la inquietud en la que están viviendo los trabajadores de las auxiliares, que no saben a qué empresa van a pertenecer ni cuándo. Y los que ya han superado las pruebas para entrar en la plantilla de Arcelor se encuentran con que siguen en la calle».