Oviedo, J. C.
CCM, aunque es una caja de fundación pública (las diputaciones provinciales de Albacete, Cuenca, Ciudad Real y Toledo), tiene limitada la presencia pública en sus órganos al 49%. El 51% (mayoría absoluta) de su asamblea y órganos de decisión está en manos privadas. Los impositores (es decir, los clientes de la caja) controlan el 30%; instituciones no públicas, el 12%; y los empleados, el 9%. Esto suma el 51%. El 49% restante se reparte entre ayuntamientos (22%), parlamento (19%) y fundadores (8%).
Cajastur, por el contrario, tiene el 50,3% de sus órganos en manos públicas, y el 49,6%, en poder de clientes y empleados.
Ello evidencia además el mito de que la mayor presencia política en la propiedad siempre significa una peor gestión.