Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
La patronal del metal asturiano, Femetal, alertó ayer de que varias empresas del sector se verán obligadas en 2010 a solicitar un proceso concursal que les permita retirar deudas en un último intento de continuar con su actividad cuando el mercado mejore. La falta de pedidos provocada por la crisis hace prever a los empresarios un año mucho más complejo que el presente, precisamente cuando hay que negociar el convenio del sector. Femetal ya ha pedido a los sindicatos «moderación, contención y realismo» en sus reclamaciones. «Es el año de preservar las empresas para salvar el trabajo», afirmó el secretario general de Femetal, Álvaro Alonso.
Las empresas del metal han sobrevivido en 2009 con los proyectos adjudicados en 2007 y 2008. Pero esta cadencia entre la licitación de los proyectos y su traslación a los talleres es lo que va a poner en peligro a varias empresas el próximo año.
Álvaro Alonso, secretario general de Femetal, explicó ayer que este año las licitaciones han sido muy escasas, lo que provocó una enorme competencia en el mercado y una considerable caída de los precios. «Es cierto que algunos grande proyectos que se habían paralizado ya se están reactivando y cuando se adjudiquen supondrán una carga de trabajo muy importante, pero eso será, con mucha suerte, para finales de 2010», aseveró.
A esta situación se suma que en 2009 el incremento de los precios fue prácticamente nulo y que existe, asegura Alonso, una situación real de deflación en el coste de las materias primas, excepto en el caso de la energía. «Lo que decimos no es demagogia, son datos objetivos. El sector ha perdido 8.100 empleos en un año, las exportaciones han caído el 19 por ciento y hay muchas empresas que están sosteniendo a las plantillas aunque entren en pérdidas a la espera de pedidos comprometidos que se retrasan y que están poniendo en peligro su viabilidad», afirmó el secretario general de Femetal.
Esta situación coincide con la próxima negociación del convenio colectivo, lo que ha hecho saltar las alarmas entre los empresarios del metal. Y la patronal no lo oculta. De hecho, admite que ya se han mantenido contactos informales y por separado con los representantes de UGT y CC OO para explicarles la situación real del sector.
Los dos pilares fundamentales en la negociación del convenio para el metal asturiano, que afectará a unos 22.000 trabajadores, serán la subida salarial y el período de vigencia, ya que la patronal no quiere ni oír hablar de reducir la jornada laboral.
Femetal mantiene como referencia que el Gobierno ya ha bajado el IPC previsto al 1 por ciento en 2010. Pero también sabe que las negociaciones que se desarrollen en Madrid entre la CEOE, Cepyme y los sindicatos UGT y CC OO marcarán la pauta.
El convenio del metal vigente hasta el 31 de diciembre se firmó en 2006. Ese año los salarios subieron el 4,5 por ciento, y el 0,75 por ciento sobre el IPC en los dos ejercicios siguientes. En 2009 la subida fue del 1,25 por ciento sobre el 2 por ciento del IPC que había previsto el Gobierno. La jornada laboral se mantuvo en 1.736 horas anuales y las horas extraordinarias tienen un valor de un 20 por ciento más que una hora ordinaria.