Las cajas rurales suman en torno al 5,5% del sector financiero español y, de actuar juntas, ocuparían entre el 5.º y el 7.º puestos, según el criterio que se use, en el «ranking» nacional por grupos.
Aunque pequeñas, salvo excepciones, los últimos datos avalan que están capeando mejor la crisis que la media de bancos y de cajas de ahorros si se utiliza como criterio el índice de morosidad. El conjunto de las cajas rurales arrojan una tasa del 3,828%, por debajo de la media del sector financiero (4,854%). Los bancos, con el 4,383%, y las cajas de ahorros, con un promedio del 5,176%, aportan peores registros.
Pese a ello, el subsector de las rurales participa de la creencia general de la necesidad de reforzarse ante la expectativa de un posible deterioro de la morosidad.
El SIP o «fusión virtual» se concibe con una alianza voluntaria entre entidades financieras con el fin de que, sin menoscabo de su independencia y personalidad jurídica propias, puedan protegerse mutuamente mediante un sistema de garantías y coberturas recíprocas, de suerte que, a efectos de calificación crediticia y solvencia, las entidades puedan concurrir a los mercados con mejores ratios sin que haya una verdadera fusión. El SIP presupone sin embargo una cierta cesión de soberanía al órgano común, en la medida en que la protección mutua se fundamenta en el compromiso recíproco de cumplir determinados requisitos.
Salvo Cajamar, que se ha desvinculado de la Asociación Española de Cajas Rurales, las integrantes de los otros dos SIP participan tanto en ese colectivo como en el Banco Cooperativo. Por ello, Jesús Fuentes, presidente de la Rural de Gijón, juzga deseable que en el futuro ambos SIP se unan.
Caja Rural de Asturias
Participa con una veintena de cooperativas de crédito de ámbito provincial, en un proyecto, asesorado por Garrigues, para dotarse de coberturas mutuas mediante la figura del sistema institucional de protección (SIP). El SIP es comúnmente conocido como «fusión virtual» porque las entidades, sin llegar a fusionarse y preservando su independencia, pueden acceder a calificaciones crediticias y codiciones de mercado como si fuesen una sola organización.
Caja Rural de Gijón
Forma parte de un proyecto análogo impulsado por unas 30 cajas rurales, en su mayor parte locales y comarcales, además de cuatro provinciales, y que está siendo asesorado por Analistas Financieros Internacionales (AFI).
Cajamar
Esta entidad, la única caja rural foránea que está presente en Asturias, lidera su propio SIP con cuatro cajas rurales valencianas.