Madrid, Agencias
El déficit del Estado se recortó en tres décimas en octubre con respecto a septiembre, y se situó en 59.310 millones de euros, equivalente al 5,63% del PIB, con lo que recupera posiciones y vuelve a los niveles de julio gracias a la mejor evolución de lo esperado en el apartado de ingresos, que caen menos que en meses anteriores. No obstante, el déficit se ha multiplicado por siete con respecto al mismo período de 2008, cuando ascendía a 8.501 millones, según informó el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. El déficit se acerca al 6% debido al desbordamiento del gasto público merced a las políticas anticrisis y de protección social del Gobierno y también a la minoración de ingresos por la recaudación fiscal a causa de la recesión.
La mitad del déficit público del Estado se atribuye a las medidas de impulso fiscal y a las iniciativas de promoción del empleo, inversiones y mayor prestación por desempleo.
De hecho, pese a la «sorpresa en la evolución de los ingresos» en octubre, mes tradicionalmente bueno en este apartado, estos 59.310 millones suponen multiplicar por siete el nivel de hace un año. Pese a este alivio, el Gobierno mantiene que el año acabará con un déficit del 9,5% para el conjunto de las administraciones públicas y del 8,1% para la Administración central del Estado. Este déficit fue el resultado de un aumento de los gastos hasta octubre del 20,8% hasta los 151.372 millones de euros, mientras que los ingresos fueron de 92.062 millones, un 21,2% menos. En ambos casos cifras ligeramente menores a las de un mes antes. Durante la comparecencia, Ocaña ha asegurado que el punto «más profundo» de la crisis ha pasado y en los últimos meses se puede observar cierta estabilización que «señala ya camino de la recuperación».
La atenuación del déficit fiscal español se produce pese a que, según la OCDE, España es el segundo país en el que más cayó la presión fiscal el año pasado de los 26 estados que estudia este organismo. Sólo en Islandia se redujo más que en España en 2008. Según la OCDE, en España la carga fiscal se ha reducido en tan sólo un año del 37,2% del PIB al 33%.
También mejora el saldo exterior español. El déficit comercial se redujo en el 49,9% en los nueve primeros meses. Este contundente recorte del histórico déficit en nuestra balanza por cuenta corriente es producto de unas exportaciones que se han reducido un 19,8% y unas importaciones que han retrocedido un 30%.