Madrid / París, E. P. / Efe
El Banco Central Europeo (BCE) no subirá los tipos de interés, actualmente en el 1%, hasta mediados de 2011, según se prevé en un informe del Servicio de Estudios del BBVA. La economía de la zona euro experimentará una «lenta recuperación» y apenas crecerá un 0,2% el próximo año, cuando incluso podría volver a registrar tasas negativas de crecimiento intertrimestral como consecuencia del menor efecto de los estímulos fiscales aplicados por los países miembros, según dicho estudio.
A su vez, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, insistió ayer en que la mitad de las pérdidas de los bancos puede seguir ocultas y en que no habrá un crecimiento fuerte sin una «limpieza completa» de los balances bancarios. «Sigue habiendo pérdidas importantes sin desvelar» y la proporción de esas pérdidas es mayor en Europa que en EE UU, precisó.
El Servicio de Estudios de BBVA coincide con esta apreciación y considera que otro de los factores a tener en cuenta en la mayor lentitud de la recuperación europea es la menor rapidez en el saneamiento del sector financiero de la eurozona, cuyos bancos están más apalancados que sus homólogos de EE UU, y donde apenas se ha iniciado el proceso de reestructuración bancaria, que «de no llevarse a cabo» implica la posibilidad de estancamiento a medio plazo del crédito, un riesgo similar al de Japón en los años 90.
El informe del BBVA apunta a la debilidad de las ventas minoristas como uno de los elementos para calificar como «frágil» la recuperación iniciada en la zona euro durante el tercer trimestre de 2009, en contraste con los datos positivos de producción y pedidos industriales.
El Servicio de Estudios del banco sostiene que la recuperación de la eurozona se enfrenta a riesgos de recaída ante la debilidad de la demanda interna y de las exportaciones, lastradas por la apreciación del euro y por el hecho de que la demanda proveniente de economías emergentes, que serán las principales responsables de la recuperación global, no será suficiente.
La economía española registrará una contracción de apenas una décima en el cuarto trimestre del año, lo que implicaría que España continuaría en recesión, aunque esta previsión está sujeta a incertidumbre por lo que podrían darse tasas mínimas de crecimiento intertrimestral, añadió el BBVA.