Oviedo, L. G.
Miles de caseros asturianos siguen sin declarar a Hacienda los ingresos que obtienen por el arrendamiento de viviendas pese a las reformas para combatir esa forma de fraude fiscal, según expuso ayer el gremio de técnicos de la Agencia Tributaria, representado por el sindicato Gestha. Conforme a sus estimaciones, casi la mitad (el 48,8%) de los alquileres de pisos y casas en Asturias está fuera del control del Fisco, que ayer salió al paso de la denuncia de sus técnicos para cuestionar la fiabilidad de tales datos.
Gestha afirma que ha elaborado sus cuentas cruzando información de las liquidaciones del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y del Ministerio de Vivienda. Con esos mimbres, el colectivo sostiene que en el Principado hay cerca de 24.500 inmuebles alquilados que generan para sus propietarios ingresos por valor de 34 millones de euros al año y que no son declarados.
Las «rentas sumergidas» superan los 2.400 millones en el conjunto de España, donde la proporción de viviendas arrendadas y sin control fiscal llega al 54%, siempre según el cálculo Gestha. Fuentes de la Agencia Tributaria aseguraron ayer que su información fiscal y la que sobre arrendamientos posee el Ministerio de Vivienda desecha que la posible defraudación esté tan extendida como alega el sindicato.
Gestha, a menudo muy beligerante con Hacienda sobre la eficacia de la lucha contra el fraude, remarca que el número de alquileres que se declaran ha aumentado menos del 10% en Asturias y en el resto del país a pesar de las reformas legales aplicadas desde hace tres años para incentivar el arrendamiento. Es el caso de las deducciones que se aplican por alquilar viviendas a menores de 35 años.