|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
Madrid, Agencias
Madrid, Agencias
Madrid, Agencias
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió ayer, por primera vez en sede parlamentaria, a abordar con sindicatos y patronal una reforma del mercado de trabajo. Aunque anticipó que el Ejecutivo acotará tal negociación con una línea roja: «Una reforma laboral centrada en exigir un determinado tipo contractual, una reducción de las indemnizaciones por despido o la exclusión de los conflictos laborales del control judicial. Ése, señorías, no es nuestro camino», dijo en el Congreso durante sus explicaciones sobre el anteproyecto de ley de Economía Sostenible. Su comparecencia terminó en un duelo con el líder del PP, Mariano Rajoy, sobre la política anticrisis del Gobierno. «Esto es un rótulo luminoso en un solar vacío», espetó Rajoy sobre la norma con la que Zapatero aspira a guiar el cambio del modelo productivo español.
Zapatero cosechó reproches de toda la oposición a una «estrategia de economía sostenible» que, expuso el Presidente, contendrá reformas que afectarán a todos los ámbitos, incluidos el mercado laboral y el sistema de pensiones. Reformas paralelas al anteproyecto de ley que el Consejo de Ministros aprobó el viernes pasado. El líder socialista afirmó que el Gobierno «no es mero espectador» del diálogo social y acotó los temas cuya discusión intentará impulsar con los agentes sociales: flexibilizar la negociación colectiva, fomentar la reducción de la jornada como alternativa a los despidos (el sistema alemán de regulación de empleo), revisión de las ayudas a la contratación o medidas tendentes a reducir la temporalidad. No está en la agenda, enfatizó, el nuevo tipo de contrato, con coste de despido más barato, que la patronal CEOE ha defendido como instrumento para reducir la elevada temporalidad del empleo en España.
Zapatero anunció, además, cambios en la ley de cajas de ahorros, un conjunto de planes para relanzar ciertos sectores industriales (el agroalimentario, entre ellos) y puso el acento en el proceso de modernización de la justicia.
En una mañana en la que se conoció un nuevo aumento del paro, el líder del PP, Mariano Rajoy, acusó a Zapatero de acudir al Congreso con una propuesta que es una «fuga hacia delante para olvidar los males del presente». El anteproyecto de ley de Economía Sostenible, dijo, es «un rótulo luminoso en un solar vacío». «Venir a hablar de un horizonte de 10 años y no del paro es una broma». Zapatero le retó: «Tenga el coraje de aclarar si quiere una reforma laboral que suponga un recorte de la indemnización por despido».
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mostró ayer su disposición a modificar sus políticas en materia nuclear con el fin de llegar a un pacto de Estado de energía con el Partido Popular (PP). «El valor añadido que puede dar un pacto de Estado sobre la energía nos puede hacer cambiar nuestras posiciones», aseguró Zapatero en su turno de réplica a los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados.
Sin embargo, posteriormente, afirmó que «no hay ni habrá en el horizonte de este Gobierno ni capacidad ni voluntad ni interés en promover nuevas centrales nucleares». Insistió, además, en que al Ejecutivo le parece «razonable» que la vida útil de las centrales nucleares no supere los 40 años, tal y como recoge el anteproyecto de ley de la Economía Sostenible.
El objetivo del Gobierno, explicó, es ir sustituyendo la energía nuclear por las renovables, porque a pesar de que éstas sean más caras son «limpias, seguras y tienen futuro». «Hoy nos cuesta más producir un kilovatio con energía renovable que con petróleo», reconoció Zapatero. Pero es una inversión «rentable» a medio plazo que hará que la economía sea más competitiva, ya que se trata de una apuesta ambiciosa que repercutirá en el cambio del modelo económico en las próximas décadas, añadió.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, respondió a Zapatero recriminándole que «abra el diálogo» con su partido para pactar el futuro de la energía y «luego cierre Garoña». Rajoy incidió en que se puede alcanzar un pacto, pero que es el propio Gobierno el que lo dificulta porque está tomando medidas que no aprueba el PP. Y puso como ejemplo, además del cierre de la central nuclear de Garoña, el decreto de ayudas al carbón. Criticó también que incluso para pactar las energías renovables el Gobierno «frene antes» las relativas a las termosolares y fotovoltaicas «Así es muy difícil», insistió.
Zapatero contestó, en su turno de réplica al líder de la oposición, preguntándole sobre el silencio que desde el 6 de octubre mantienen el PP y su negociador con el Gobierno, Cristóbal Montoro, frente a la oferta del Ejecutivo para el pacto sobre energía.
El Senado fue ayer escenario del primer acuerdo entre el PSOE y el PP para aprobar un plan de ocho puntos cuyo objetivo último es reducir el déficit público y el gasto de las administraciones. Es el primer consenso que se logra en política económica para atacar la crisis, aunque la redacción de esos puntos sea muy generalista y tengan, además, distinta interpretación.
El tono del debate, en el que el PP ha hablado de «punto de inflexión», y el PSOE se ha declarado «orgulloso» del acuerdo, ha resultado llamativo en el contexto de bronca en torno a la política económica, que no ha cesado en el último año.
El texto lo presentó el PSOE sobre un acuerdo con CiU y tras incorporar modificaciones del PP. Así logró la unanimidad. Una de las medidas es el compromiso a «reorganizaciones administrativas que supongan reducciones del gasto real». El PP y CiU han pedido reiteradamente eliminar ministerios completos del organigrama del Gobierno, y ahora el PSOE vota a favor de este punto.
En otros se propone la «retirada paulatina de las políticas de estímulo que han generado déficit coyuntural». Planes de austeridad no sólo en los ministerios, sino también en las empresas públicas. Por último, los grupos se han puesto de acuerdo en que todos estos principios generales se deben trasladar a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos, para lo cual se comprometen a buscar un pacto en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y en la Comisión Nacional de Administración Local.
Todos los portavoces alabaron el acuerdo, en un tono desconocido cuando se trata de política económica.
Eso sí, el PSOE considera que todas las cuestiones que se incluyen en este pacto ya se están aplicando o se van a concretar en la política económica del Gobierno, y plantea la necesidad de extender el consenso a la futura tramitación de la ley de Economía Sostenible. Desde CiU y el PP, la interpretación es bien distinta. Ambos ven un cambio de actitud del PSOE hacia sus posiciones.
Rajoy, sobre la ley de Economía Sostenible: «Es un letrero luminoso en un solar vacío; venir a hablar de un horizonte de 10 años es una broma; todo lo que no sea hablar del paro aquí y ahora es trastocar las cosas»
Zapatero, a Rajoy: «Tenga el coraje de subir a esta tribuna y aclarar si apoya o no que se reduzcan las indemnizaciones por despido; el Gobierno no aceptará que esta crisis se salde con un recorte de derechos»
La Orden ministerial que regula la transparencia en los créditos anticipa un nuevo modelo de...
El Fondo de Garantía de Depósitos tenía más de 12.000 millones hace un año. Hoy no supera los 2.500
Las entidades financieras piden el ahorro ciudadano, pero no están dispuestas a revertir ese...
¿qué es lo que te gusta de Asturias? y ¿qué es lo que no te gusta de Asturias? Discute nuestro borrador
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||