Oviedo, Agencias / J. L. S.
La agencia de calificación Standard & Poor's ha puesto en duda la solvencia económica de España. ¿En qué podría traducirse la amenaza de S&P? Los expertos explican que España perderá competitividad frente al resto de países europeos. Al país le costará más emitir deuda pública, una de las principales fórmulas que usan los estados para captar recursos, ya que deberá de pagar mayores tipos de interés. Bajar un escalón en su nivel de calificación crediticia («rating») hará, según señalan los analistas financieros, que al país le resulte también más difícil encontrar entidades que le quieran prestar dinero. Eso sí los expertos rebajan de forma tajante que en España pueda producirse un caso similar al de Grecia cuyo país se encuentra al borde de la suspensión de pagos, tras ver como su nivel de «rating» quedó reducido a uno de los menores niveles.
Las empresas españolas también podrán sufrir el impacto de la rebaja. «Deberán de pagar diferenciales mayores a sus acreedores que perciben un incremento del riesgo, y serán menos competitivas en comparación con sus homólogos europeos», señala Javier García, director en Oviedo de Renta 4.
«La situación de Grecia transciende del impacto económico real ya que supone una posible suspensión de pagos de un país de la zona euro», destacó. El país helénico arrastra una deuda pública que supera el 113 por ciento de su PIB y prevé un déficit para este año del 12 por ciento. En el caso español el Gobierno asegura que la deuda no superará el 65 por ciento del PIB, una de las proporciones más bajas de la Unión Europea. Fuentes del departamento de análisis de Banif señalaron que «tal y como están las cosas no estaría justificada una bajada del rating en más de un escalón como ha ocurrido en Grecia». Los expertos aseguran, no obstante, que el engorde de la deuda nacional es preocupante. Según apunta Javier García «en el último año el déficit español ha aumentado en 130.000 millones, es decir cada mes el Estado tiene que pedir prestado a los mercados financieros algo más de 10.000 millones para financiar este déficit con lo que la factura de la deuda no para de crecer».
Ramón Suárez, director de la sociedad de inversiones Essentia, asegura que una eventual rebaja de la deuda española provocará que será más difícil encontrar financiación para el estado y las empresas. También apunta que la credibilidad de las agencias de calificación quedaron muy tocadas ya que durante la crisis «subprime» calificaron con las mejores notas a los activos de las denominadas hipotecas basura.
La amenaza de Standard & Poor's provocó el miércoles una fuerte caída de la bolsa española, en sólo un par de horas cayó más de un 2 %. «Con la crisis la sensibilidad de los mercados ha ido en aumento y por tanto reaccionan con volatilidad ante este tipo de anuncios», señaló Javier García. No obstante, el Ibex 35 cerró ayer con un ligero repunte del 0,46 %.
El Gobierno nacional salió ayer en bloque para defender la solvencia de las cuentas públicas del país y restar importancia al anuncio realizado por Standard & Poor's. La agencia amenazó esta semana con rebajar de «estable» a «negativa» la perspectiva del crédito soberano español, por entender que «aún no se ha materializado» las acciones políticas fuertes para corregir dichos desequilibrios y por el estado de las finanzas públicas. El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que el Tesoro español se está financiando «en condiciones absolutamente normales» y añadió que el Gobierno «comparte plenamente» la postura de las agencias de calificación Fitch y Moody's que mantienen la máxima calificación para la deuda española. El secretario de Estado de Economía, el ovetense José Manuel Campa, aseguró que el anuncio de S&P «no es un asunto urgente, en absoluto».
En contra, el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, aseguró ayer que «es necesario un esfuerzo conjunto del sector público y privado para mantener el rating de España». Más duro se mostraron desde el Banco Central Europeo (BCE) que aseguró que la amenaza de S&P es «difícil de rebatir».