Avilés / Oviedo, M. M.
Lakshmi Mittal, primer accionista y presidente de Arcelor-Mittal, firmó con el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, el acuerdo para impulsar el centro de I+D+i de la compañía en Asturias el 31 de enero de 2007. Fue su primera visita a la región tras haberse hecho con Arcelor sólo siete meses antes.
Además de inversiones en distintas instalaciones siderúrgicas de la región, Lakshmi Mittal aseguró que quería conseguir que el centro de I+D+i fuera un referente mundial del acero. Para eso se pusieron sobre la mesa 100 millones de euros, a medias entre la compañía y el Gobierno regional, para un período de cinco años.
En la actualidad, y ya con el ecuador del pacto superado, el balance revela que el 30 por ciento de aquel acuerdo ya se ha traducido en proyectos concretos que se han implantado tanto en Asturias como en otras instalaciones siderúrgicas de la compañía en el mundo.
La multinacional debe ganarse el dinero que aporta el Principado. El centro de I+D de Arcelor-Mittal debe presentar y defender su proyecto ante un panel de expertos, que lo estudian y deciden no sólo si cumple los requisitos burocráticos, sino si es digno de la ayuda económica pública.
En el caso de que el panel de expertos lo valide, los investigadores inician su trabajo. Si el proyecto no supera este trámite, es necesario reformularlo y volver a presentarlo.
«Normalmente los proyectos tienen una calidad muy elevada y están bien construidos y formulados. Nos preocupa mucho más el fracaso», asegura Nicolás de Abajo, director del centro de I+D de Avilés. «Ha habido proyectos que no han salido como se esperaba después de años de trabajo. Es duro, pero sabemos que hay ese riesgo porque buscamos soluciones a problemas».