Las cajas de ahorros cerrarán unas 5.000 oficinas en España, la quinta parte de la red comercial, en un plazo de tres a cuatro años, por la reestructuración financiera y la proliferación de nuevos canales de distribución a raíz de la modernización, según cálculos de Analistas Financieros Internacionales (AFI). «En España hay un exceso de capacidad instalada que se ha acumulado en los últimos años por la espectacular expansión de la actividad crediticia durante más de una década», declaró a «Europa Press» el director general de la firma, Daniel Manzano. La menor actividad crediticia y el aumento de la comercialización a través de canales alternativos, como internet, revelan la necesidad de adelgazar la red comercial.