Oviedo / Tordesillas, Agencias
Una comisión negociadora integrada por representantes de las entidades de ahorros castellanoleonesas Caja España y Caja Duero llegó anoche a un acuerdo sobre un documento de fusión que permite superar las discrepancias surgidas en los últimos días y que amenazaron con poner en riesgo el proyecto de unión de ambas entidades. El acuerdo deberá ser ratificado hoy por los dos consejos de administración.
El reparto de representatividad en los órganos de gestión de la entidad resultante y la localización geográfica de la sede corporativa y de los órganos de dirección y control fueron el motivo de las divergencias.
El Banco de España, que apoya la fusión, medió en los últimos días y ayer lo hizo el vicepresidente segundo de la Junta de Castilla y León y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, quien manifestó su optimismo ante las negociaciones.
Ayer se acordó que la Obra Social y una parte de la dirección tendrán su sede en Salamanca, y en León permanecerá la presidencia, una parte del departamento informático y áreas como riesgos y recursos humanos.